Una persona entró en ambos negocios tras romper la puerta principal y todo indica que sabía a dónde dirigirse
28 may 2025 . Actualizado a las 19:44 h.Un buen botín en metálico se llevó la persona que, la madrugada de ayer, entró primero en la cetárea Vilas es Mar de Carreira y, unos diez minutos después, en La Taberna del Argentino, situada a escasos metros en la misma calle. En ambos casos cogió dinero que los dueños habían dejado guardado en los negocios para pagar a proveedores.
Poco antes de las seis de la madrugada, rompiendo parcialmente un panel inferior de la puerta de aluminio, accedió a la cetárea. Por sus movimientos, el propietario, José Manuel Vilas, cree que sabía dónde estaban algunas de las cámaras de seguridad y que conocía el interior del local porque, pese a alumbrarse solo con la linterna del móvil, salvó sin tropiezos el pequeño peldaño que hay para llegar a la sala de elaborado de productos.
En la oficina, abrió directamente el compartimento en el que estaba la caja con dinero para el pago de mercancía. Se la llevó sin abrir, así como varios sobres que tenían billetes pequeños para cambio. Dejó, sin embargo, una cámara de fotos, una tableta y un ordenador portátil.
Según lo que muestra la grabación de las cámaras de seguridad, tardó cuatro minutos en marcharse con el botín por el mismo reducido espacio por el que había entrado: «Parecía unha contorsionista», indica José Manuel Vilas. Al parecer, las imágenes captadas indican que puede tratarse de una mujer.
Alarma con emisor de humo
Todo apunta a que la misma persona es la que, acto seguido, acudió a La Taberna del Argentino. Entró rompiendo el cristal con un puntal de hierro y, también en este caso, los propietarios consideran que sabía a dónde debía dirigirse. La alarma sonó a las seis de la mañana e, instantes después, desde la central de seguridad avisaron a los hosteleros de que había alguien dentro y se había activado el dispositivo antirrobo provisto de un emisor de humo. Los dueños viven cerca, pero cuando llegaron ya no había nadie en el interior.
Agentes de la Policía Científica de la comisaría de Ribeira acudieron al lugar para tomar huellas. En su poder están también las imágenes de las cámaras de seguridad de ambos locales.
Al parecer, hace solo unos días se produjo también un robo en un taller próximo.