17 oct 2018 . Actualizado a las 05:00 h.
Aunque generan menos molestias, hay otros ejemplos de obras interminables, como el edificio administrativo de Rianxo y la sede de la Policía Local, que llevan años levantados y sin terminar. Según indicó el alcalde, en los próximos meses recibirán el espaldarazo definitivo con cargo al plan de obras. Por otra parte, también se da el caso de vecinos que desesperan por proyectos que llevan años previstos y no acaban de arrancar, como la variante de Rianxiño. La ejecución de este nuevo vial se aprobó hace años y la Diputación la incluyó en su presupuesto, pero no se hizo nada. Otra actuación que no acaba de ver la luz es la segunda fase de la travesía de Outes, cuya primera parte concluyó en el 2017.