A pie de calle Veinte profesionales se encargarán de realizar actividades para los jóvenes
10 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Los niños outienses comenzaron ayer el campamento urbano promovido por el Concello, una iniciativa en la que estarán ocupados hasta el día 21. El concejal delegado de Educación y Cultura de Outes, Manuel García Fiuza, dio la bienvenida a la décima edición de esta actividad a los 217 jóvenes inscritos, y les animó a divertirse y a participar activamente en las numerosas ofertas recreativas que se ofrecerán a lo largo de la actividad. La participación de jóvenes, de edades comprendidas entre los 4 y los 16 años, va en aumento desde que se instauró esta alternativa de ocio veraniego. La mayoría de los asistentes al campamento urbano de Outes son vecinos del municipio, pero también hay una nutrida asistencia de chavales que pasan sus vacaciones en la comarca. Dentro de estos últimos se incluyen los niños saharauis que están en casas de acogida, en el marco del programa que se desarrolla anualmente. El Concello de Outes corre con los gastos que ocasiona la celebración de esta actividad, tanto en lo referente a la contratación de los más de veinte monitores que se encargarán mantener entretenidos a los jóvenes, como en lo que respecta a desplazamientos, visitas a lugares de ocio y aportación de materiales a utilizar en los talleres. Únicamente los asistentes que proceden de otros concellos deben abonar una cuota de sesenta euros para cubrir el coste de las actividades. Periódico Dentro de las alternativas de ocio que se brindan a los participantes en la edición de este año destacan las relacionadas con el mundo de la comunicación. Durante los próximos días se llevará a cabo un taller de comunicación y se elaborará un periódico cuya cabecera se denominará O Noso Xornal . Otra de las experiencias relacionadas con el mundo de la comunicación será que los chicos tendrán que realizar diariamente un programa de radio en el que abordarán temas relativos al municipio y a la comarca. El desarrollo de esta iniciativa se considera una excelente forma de que los chavales descubran el municipio en el que residen y, al mismo tiempo, aprendan a relacionarse con otros críos.