Hallan en Muros el cuerpo del noiés que naufragó hace 21 días

J. M. Sande CORRESPONSAL | MUROS

NOIA

SANDE

La investigación cree que el cuerpo quedó aprisionado y por eso tardó en salir a la superficie El cadáver apareció a unos metros del casco urbano y conservaba las ropas y el teléfono móvil

12 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?l cuerpo sin vida del marinero noiés José Luis del Río Teira, desparecido el pasado 23 de marzo, fue encontrado a primeras horas de ayer flotando en la bahía de Muros, a escasos metros del casco urbano. El cadáver, que fue rescatado del agua por una lancha de Salvamento Fisterra, todavía conservaba puestas las ropas con las que el hombre había salido a pescar en su embarcación, un bote con motor de cuatro caballos denominado Quico . Fue precisamente por las prendas que aún llevaba puestas -un buzo de color butano y un pantalón impermeable- y, sobre todo, por el teléfono móvil que se recuperó junto al cuerpo, lo que facilitó la identificación del cuerpo. La compañera de Del Río Teira y uno de sus cuñados certificaron que, sin lugar a dudas, se trataba del marinero noiés. Tardanza en emerger Fuentes próximas a la investigación mostraron su extrañeza por la tardanza con la que emergió el cadáver a la superficie, 21 días después de que naufragase. En este sentido, explicaron que la hipótesis más probable es que el cuerpo del pescador quedase aprisionado o enganchado en alguno de los enseres de pesca que llevaba en el barco, del que posteriormente lo desprendieron las corrientes marinas o las condiciones climáticas.? A pesar de que los familiares del noiés corroboraron que los restos encontrados en Muros correspondían a José Luis del Río Teira, el cuerpo fue trasladado al tanatorio de Ordes para que le fuese practicada la autopsia y determinar las causas exactas de la muerte. Del bote en el que Del Río Teira salió a pescar nada se sabe desde que el día 24 de marzo aparecieran dos botellas de combustible que pertenecían al Quico . El pescador zarpó de Noia el 23 de marzo. A media noche habló con su compañera por teléfono móvil y le comunicó que se encontraba en las inmediaciones de Monte Louro pero que, como había poca pesca, iba a poner rumbo a Porto do Son. Un par de horas más tarde, la mujer ya no logró contactar con Del Río.