La laguna de Louro revienta y conecta con el mar a través de un gran canal de unos 50 metros de longitud
17 nov 2025 . Actualizado a las 20:50 h.De nuevo, la conjunción de varios factores ha vuelto a convertir la playa de Area Maior en un impresionante espectáculo: el ingüeiro. Esta es la palabra que los vecinos del lugar utilizan para referirse a la rotura de la laguna de Louro, un fenómeno natural que transforma por completo el paisaje de este punto del litoral de Muros.
Las adversas condiciones meteorológicas de las últimas jornadas provocaron que, hacia las seis de la tarde del jueves, uno de los muros de arena que dan forma a esta gran laguna cediera, abriéndose un canal de unos 50 metros de ancho. Por este conducto, el agua empezó a fluir con fuerza hacia el mar, generando incluso olas, como si de un río se tratara. Pese a que el fenómeno se ha convertido en habitual en esta época del año, en esta ocasión ha sorprendido la profundidad del cauce, que supera los cuatro metros en algunos puntos, prueba de la fuerza con la que ha salido el agua.
Para abrirse camino hacia la inmensidad del océano Atlántico, la lengua de agua se ha llevado por delante una duna primaria, un montículo de arena que estaba cogiendo forma en uno de los extremos de la gran balsa. «Unha mágoa, pero a natureza manda e en ocasións coma esta non hai forma de freala», comentaba una de las muchas personas que se acercaron a ver un espectáculo que es calificado como impresionante incluso por aquellos que lo han visto en ocasiones pasadas.
Cómo se produce
Para que se produzca el ingüeiro, se requiere, por una parte, que el río Longarela, que junto a otros regatos vierte sus aguas en la laguna, tenga un caudal elevado. Además, es imprescindible que haya mareas vivas y una sucesión de temporales con vientos del sur. Al aliarse estos fenómenos, la laguna es incapaz de contener el líquido, que acaba buscando una salida hacia el mar.
Todavía hay quien recuerda en Muros cuando eran los propios vecinos los que, al ver muy elevado el nivel de la laguna, acudían armados con sachos para crear un gran canal hacia el mar, evitando así que las fincas de cultivo que estaban en la zona acabaran inundándose. En épocas más recientes, los jóvenes hacían esto mismo, pero para asegurarse de ser testigos de la ruptura.
Es imposible predecir cuándo la playa de Area Maior recuperará su imagen habitual. El ingüeiro puede durar días o incluso semanas, en función de las condiciones meteorológicas y del tiempo que tarden las mareas en arrastrar la cantidad de arena suficiente para reponer la barrera natural. En ese momento, la gran balsa quedará reducida a la Lagoa Vella, denominación que recibe un espacio que nunca se seca.