La generación de mi hija tendrá serios problemas para probar que un texto es suyo
26 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Cómo agradezco haber publicado antes de la llegada de los ChatGPT, la generación de mi hija tendrá serios problemas para probar que un texto es suyo. Uno puede pensar que con las IA el arte de escribir carece de sentido y, sin embargo, cada cierto tiempo algún lector me pregunta si merecen la pena los talleres de escritura. Mi respuesta siempre es la misma: no lo sé.
Yo sé que no escribo mal, y también sé que no escribo bien, porque no soy lo suficientemente sagaz. Para escribir primero hay que pensar y para pensar hay que saber pensar. Escribir tochos en un taller puede ser una muleta que ayude a ordenar el pensamiento, pero escribir y leer mucho no sirven si no vas a la raíz del asunto. Si no sabes pensar todo escrito adolecerá de lo mismo.
Leer es vital, pero por desgracia el talento de otro autor no se pega al leerlo. Algunos de los grandes literatos de la historia no tuvieron Amazon, en muchos casos sus lecturas no pasaron de la Biblia, diez clásicos y otro par de autores. Treinta libros a lo sumo.
No me gusta el coaching, tampoco los talleres. Creo que si quieres escribir bien te va a ser más útil leer manuales de lógica y de etimología, hay que aumentar tu consciencia sobre el lenguaje. El primer paso lo habrás dado cuando consigas ordenar el tocho. El segundo lo darás cuando, al ordenarlo, te des cuenta de que tus ideas son una basura. Y ahí hay que volver a empezar, solo así uno crece. Lo siguiente que escribas será menos malo y puede que remotamente un día llegue algo decente, hasta bueno. Esta es la verdad. Ahora mata al maldito folio.