El San Ramón arrancó pasado por agua y con una ofrenda especial

Marta Gómez Regenjo
M. Gómez RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

El tradicional traslado de los santos a la iglesia dio el pistoletazo de salida a las grandes celebraciones de Bealo

31 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Da igual los siglos que pasen, el San Ramón de Bealo sigue moviendo las mismas devociones que siempre. Los prolegómenos de la gran romería que se celebra hoy son una buena muestra de ello, a pesar de que este año estuvieran pasados por agua.

El arranque oficial de las fiestas grandes en la parroquia boirense tuvo lugar, como es tradición, este sábado a mediodía, con el traslado de los santos que habitualmente se veneran en la iglesia parroquial a la capilla de San Ramón, donde permanecerán los próximos días. Decenas de personas acompañaron este particular desfile, al que la lluvia sí respetó, a pesar de que por la tarde comenzó a caer agua del cielo de manera persistente.

Pero las condiciones meteorológicas no amilanaron a los devotos de San Ramón, como tampoco lo hicieron el viernes en la previa ni en una novena que estuvo especialmente concurrida. Y es que, a los fieles que suelen acudir a este tipo de actos religiosos, se sumaron el viernes los jugadores del Galicia Bealo.

El equipo de fútbol se alzó el pasado fin de semana con el Trofeo San Ramón al imponerse con solvencia al Cures, y jugadores y directiva quisieron ofrecer la copa de campeones al santo. Lo hicieron en una capilla abarrotada, tanto, que algunas personas tuvieron que conformarse con seguir el acto desde el exterior.

Las predicciones apuntan a una leve mejoría del tiempo para la romería más multitudinaria

Las celebraciones del San Ramón de Bealo pueden presumir de muchas cosas, y una de ellas es que en los alrededores de la capilla se celebra cada 31 de agosto la romería más multitudinaria de la comarca. Este año, por ser domingo, se preveía una afluencia todavía mayor de la habitual, un pronóstico que podría verse empañado por las condiciones meteorológicas. Las predicciones apuntan a una leve mejoría del tiempo para esta jornada, por la que muchos llevan todo un año esperando.

Además de la devoción religiosa que atrae a miles de personas a Bealo, la comida campestre es una de las citas imprescindibles del verano, y aunque se esperan algunos chubascos, también se prevé que se abran claros a lo largo de la jornada. El momento álgido será la misa solemne de las 13.00, y a esa hora no está previsto que la lluvia aparezca, un dato importante porque suele celebrarse en el exterior de la capilla ante la enorme afluencia de personas que asisten a la celebración. Luego comenzará la sesión vermú a cargo de la orquesta Escaparate, y a continuación la comida campestre en el monte de Bealo, que se alargará hasta que el cuerpo aguante.