Los más punk

Laura Ríos
Laura Ríos A XANELA

BARBANZA

01 may 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Mi generación es la más punk de todas. Estresados, embutidos por una economía que nunca superó la crisis del ladrillo del 2008, los que hemos nacido en los 2000 nos vemos abocados a una vida rápida y de constantes estímulos que nos ayuden a no ahogarnos pensando que vivimos peor que nuestros padres, que quizá la rueda del progreso se haya pinchado para siempre.

 Muchos aún no hemos soplado las velas del cuarto de siglo y ya estamos seguros de que comprar un piso es cosa de unos pocos privilegiados. La decisión es clara para mis amigos: o te vas y dejas atrás todo lo que una vez amaste, o te quedas y afrontas que no hay máster ni carta de recomendación que te abra las puertas de lo que soñaste el día que empezaste tus estudios superiores.

Mientras, las grandes cabeceras siguen sacando términos con los que romantizar la pobreza. No se llama coliving, se llama no tener un duro y tener que compartir piso hasta los 43 años. Y no, tampoco hemos perdido el instinto maternal, solo nos hemos dado cuenta de que no queremos ser amas de casa dependientes del buen hacer laboral de sus maridos.

 Por si fuese poco, la gente se echa las manos a la cabeza por un grupo de jovenzuelos que derraman botes de salsa sobre cuadros históricos protegidos por un cristal de seguridad. Pero díganme, ¿dónde está el cristal protector de la Amazonia? ¿Vale más un cuadro de Van Gogh o el único humedal de Europa en el que viven los pocos linces ibéricos que quedan?

Cada vez lo tengo más claro, la Z es la generación más punk. La que vive al día porque no hay futuro.