Jaime Arjones: El talento que se rifa la élite del voleibol español

Carlos Peralta
C. Peralta RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

DANI GESTOSO

El colocador fue, a sus 19 años, uno de los líderes del Rotogal Boiro en su último año en Superliga

30 abr 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

El Club Voleibol Boiro es un manantial de talento que parece inagotable. Este año llevó al extremo su apuesta por la cantera, apretado por un drástico descenso de su capacidad económica. La temporada finalizó con el descenso de categoría del primer equipo, que jugará la próxima campaña en Superliga 2.

Un receso es habitualmente sinónimo de despedidas. Emilio Palacio dejó su cargo como entrenador, pero se mantendrá como presidente del club. Tomará el relevo Chicho Alves, ya exjugador del Rotogal Boiro. El nuevo técnico boirense ha compartido miles de horas de entrenamientos con la mayoría de chicos que plantaron cara, pese a la inexperiencia y la somanta de derrotas, a la élite del voleibol español.

Martín Casais, Alan Davila, Aarón Vidal, Héctor Barro... el futuro del club está asegurado, ya que según señalan desde la directiva, la mayoría seguirán en el equipo. Solo se despidieron —al margen de la decisión final del veterano Mario Iglesias— de dos jugadores: el receptor vigués Gaby del Carmen y Jaime Arjones (Boiro, 2003), un colocador forjado en A Cachada.

 Confianza en su potencial

«No tengo ninguna duda de que Jaime llegará a ser un jugador internacional», sentencia Adrián Alves. El preparador barbanzano ha sido testigo directo del crecimiento de su pupilo. Sus enseñanzas han dejado huella en el deportista. «El Boiro Voleibol no sería lo mismo sin él. Tiene mucho futuro como entrenador», remarca Arjones, sobre un técnico que acabó siendo su capitán este última temporada en Superliga y con el que también compartió la experiencia de jugar el Partido de las Estrellas de esta competición.

La victoria ante el Textil Santanderina, intrascendente en el terreno clasificatorio, fue todo un alivio. Puestos a bajar de forma estrepitosa, qué menos que saborear un triunfo. «Después de que se confirmara el descenso, nos marcamos el objetivo de conseguir una victoria», recuerda Jaime Arjones, que pese al descalabro cuenta con un sinfín de ofertas. Desde el club de su vida aseguran que prácticamente la totalidad de los equipos de la Superliga se han interesado por él. «Nosotros sabíamos que este momento podía llegar», se resigna Alves que, por supuesto, le abre las puertas a un posible retorno. «Nunca se sabe», asegura Arjones.

«Después de que se confirmara el descenso, nos marcamos el objetivo de conseguir una victoria»

El jugador boirense ha estado presente en todos los éxitos de una generación dorada que ha dominado la base del voleibol gallego. Campeones como infantiles, cadetes, juveniles y, desde ayer, también como júnior. Jaime Arjones ha sido un denominador común de todos estos triunfos del Jealsa Boiro, los equipos de la base del club; incluida esta última victoria ante Arenal Emevé por 3 sets a 1.

Todo empezó en la playa. Jaime Arjones se apuntó con Alan Davila (receptor y actual jugador del primer equipo) a un torneo de voleiplaya. Allí estaba Chicho Alves, que consiguió transmitirles su pasión por este deporte. «Empecé simplemente por probar cuando tenía 12 años. El primer año fue un poco difícil porque éramos muchos nuevos, pero ya el segundo ganamos el primer campeonato gallego», asegura Arjones, que guardará por siempre un recuerdo imborrable de esos éxitos con sus amigos, los mejores junto al debut en Superliga.

«El primer año fue un poco difícil porque éramos muchos nuevos, pero ya el segundo ganamos el primer campeonato gallego»

En sus primeros pasos se intuía ya un jugador con talento y capacidad para ser todo un director de orquesta. «Supimos muy rápido que iba a ser colocador. Tenía el liderazgo necesario y un pase muy bueno», recuerda Chicho Alves.

Este curso dio varios pasos más hacia adelante y comenzó a destacar en nuevos apartados, como el saque. «Por las características del equipo, se decidió que sacara en largo. Fue uno de los mejores de la Superliga y con 19 años es una barbaridad. Tiene mucha facilidad para adquirir habilidades nuevas y eso en un colocador es imprescindible. La mejor virtud que tiene es que, aunque ya sea un buen jugador, sigue mejorando», asegura su ya extécnico. Hasta el propio Jaime Arjones se sorprendió con sus estadísticas como sacador.

También destacó por su compromiso. Señalan en el club que jamás se perdió un entrenamiento y que supo sacar adelante con solvencia sus estudios. «Es un ejemplo. Para nosotros, nuestra razón de ser: que salgan jugadores así», apunta Adrián Alves.