Calma PSOE, calma

José Vicente Domínguez
josé vicente domínguez LATITUD 42°-34?, 8 N

BARBANZA

14 dic 2021 . Actualizado a las 11:43 h.

D e nuevo, en el PSOE de Ribeira se viven tiempos convulsos. Y, ante tal situación, si ahora mismo hubiera elecciones municipales, quienes buscan lo mejor para el partido, posiblemente tendrían que lamentar una nueva o peor desfeita.

Nunca un partido dividido alcanzó meta alguna. Y lo digo por amarga experiencia. Quienes se creen o nos creíamos estar en posesión de la verdad absoluta, tanto antes como ahora, nos equivocamos. No estaría de más recordar a Machado: «La verdad no, la Verdad; y ven conmigo a buscarla. La tuya guárdatela».

Un partido que lleva la democracia en los genes de sus orígenes no puede convertirse en pequeños taifas en busca de intereses egoístas y dogmáticos de algunos. Antes de conocerse el resultado de las recientes primarias gallegas, desde su particular atalaya, la militancia se manifestó libremente, apostando por uno u otro candidato. Pero una vez la militancia habló, quienes no hayan visto la victoria de su defendido reflejada en las urnas, tan solo les quedan dos opciones: mantenerse a un lado (militancia pasiva que al menos no estorba) o manifestar su apoyo al secretario general democráticamente elegido. La crítica alporizada y fuera de lugar, no debe tener cabida en el PSOE. Otros foros, que no el que representa la historia del Partido Socialista, están abiertos a quienes se mueven en el fango de ese tipo de liortas.

¿Y qué decir a nivel local? Pues mientras no llegue el tiempo de debate para elegir a los mismos u otros representantes municipales, los actuales deberían contar con el apoyo de todos quienes muestran con orgullo el carné del partido. Aquellos que practican o defienden actitudes altisonantes e incívicas en contra de un compañero de partido, no tienen cabida en el PSOE. La libertad de opinión no puede estar en consonancia con críticas personales públicas, que solo sirven para crear un ambiente de rechazo ante aquellos a quienes pronto habrá que pedirles su apoyo en las urnas. Sin ellos, las siglas no son nada. Y con una actitud cainista, un partido solo conseguirá que los ciudadanos le sigan dando la espalda y con razón. Por eso es tan necesaria la calma. El tiempo corre y, en menos de dos escasas primaveras, el partido tendrá la oportunidad de promover a nivel local, los cambios que la militancia decida. Mientras tanto, militantes del PSOE de Ribeira, todos a una con el partido y calma; mucha calma y respeto mutuo.