¿El último pinchazo?

Ana Lorenzo Fernández
Ana Lorenzo ENCRUCIJADA

BARBANZA

CARMELA QUEIJEIRO

10 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Qué lejos queda aquella última semana de diciembre cuando los residentes y trabajadores del centro de mayores de Ribeira se convertían en los primeros de la comarca en recibir la ansiada vacuna que prometía ser el mejor antídoto contra el covid. Es bien cierto que así fue, pero han tenido que pasar nueve largos meses para que algo más del 80% de la población diana -es decir, de los mayores de 12 años, porque los niños no figuran en ese recuento- se hayan puesto las dos o por lo menos una inyección.

A pesar del gran volumen de inmunizados en Barbanza, la pandemia sigue dando la nota cada dos por tres: que si en un cumpleaños en Muros, que si una comida en Noia, que si un brote familiar en A Pobra, que si a Ribeira lo trajeron unos que venían de fuera en un barco. El origen de todos los focos no ha cambiado demasiado a lo largo de los últimos meses, aunque lo bueno es que la gran mayoría de enfermos no son graves, pero sigue habiendo pacientes -cada vez más jóvenes- ingresados en la uci y personas que acaban falleciendo.

La próxima semana se anuncia el fin de la campaña de vacunación del covid. Será el último pinchazo, aunque a algunos ya se les está poniendo una tercera dosis porque se incluyen en el grupo de personas inmunodeprimidas. Con la retahíla de cambios a los que nos hemos tenido que acostumbrar a lo largo de esta pandemia, todo hace presagiar que nos queda algún banderillazo más. Tiempo al tiempo, porque el coronavirus no tiene pinta de que nos vaya a dejar en paz ni a medio plazo.