Observando

Alicia Fernández LA CRIBA

BARBANZA

Cuando estos días veía la cantidad de esfuerzo y dinero que se gastan en desinfectar los contenedores de la basura, para evitar los contagios por coronavirus, me venía a la cabeza que hoy en día aún se siguen colocando recipientes sin palanca de apertura accionada por el pie; lo que en tiempos normales es bastante asqueroso, y en estos es peligroso. En mi caso, supongo que en el de muchas personas, nos obliga a llevar siempre un papel o pañuelo para abrir la tapa, cuestión que a día de hoy parece fuera de lugar. Esperemos que por esta experiencia al menos se tome nota a la hora de hacer nuevas adquisiciones.

Pero también los ciudadanos aportamos poco al bienestar del conjunto. Hoy sin ir más lejos unos jardineros municipales cortaban la hierba en la mediana de la avenida de la Constitución, en Boiro. Es muy triste ver la abundancia de excrementos de perros que hay en ella, esos que el cien por cien de los dueños juran y perjuran por sus ancestros que recogen.

O la ya abultada cantidad de mascarillas y guantes esparcidos por calles. Que fueron desechados directamente al medio o de forma incorrecta en una papelera, desde donde son arrastrados por el viento. Que si llega a haber abundancia -y a precios normales- se verían muchos más.

Y con el civismo, el respeto y las buenas costumbres me vale lo que digo para los políticos: es la sociedad, desde abajo, la que debe dar el cambio. Solo cuando una mayoría tenga esos valores como naturales castigará en las urnas a quien no los defiendan y hagan cumplir, al tiempo que afeará a sus vecinos la inobservancia de las normas.