Desierto

La Voz SÁLVORA

BARBANZA

La autovía de Barbanza se convirtió en las últimas semanas en un auténtico desierto de asfalto, y eso a pesar de que la comarca concentra un elevado número de empresas esenciales que no han paralizado su actividad por el COVID-19. Al menos, la crisis sanitaria habrá servido para reducir las emisiones de dióxido a la atmósfera.