La información en las redes sociales, la señalización y la presencia policial favorecieron el tránsito fluido pese a las obras
02 mar 2020 . Actualizado a las 20:26 h.La lluviosa mañana parecía mala compañera en un día en el que se ponían en marcha unas obras importantes que, además, acarrean notables cambios en el tráfico rodado por la villa noiesa. Sin embargo, a pesar de los cambios de sentido y el cierre al paso de vehículos del malecón de Cadarso, parecía que había incluso menos tráfico del habitual y lejos de registrarse un caos circulatorio, el tráfico de movía con fluidez. Quizá a ello ayudó que los noieses estaban muy avisados de las modificaciones previstas, y eso evitó grandes incidencias.
Ni siquiera a primera hora se produjeron atascos importantes. Una trabajadora que se dirigía a su puesto coincidía en la percepción de que había poco tráfico, a lo que se sumó la presencia policial en puntos clave. Uno de los cambios principales afectó a la calle Carreiriña, que mientras duren las obras que se están realizando en la intersección del malecón de Cadarso con el puente de O Campo de Noia tendrá doble sentido. Señales en ambos extremos de la vía alertando de la circulación tanto de subida como de bajada y conos delimitando los carriles ayudaron a los conductores a orientarse.
Inevitablemente, hubo algunos despistes, como el de un motorista que a la altura de los semáforos de Porta da Vila se incorporó al carril reservado para los vehículos que bajaban hacia San Lázaro. En este punto también se registraron algunas retenciones puntuales en el paso de peatones, pero la jornada se saldó sin mayores incidencias, como explicaba el jefe de la Policía Local.
Dos semanas
El responsable de los municipales asume que los despistes seguirán produciéndose durante las dos semanas que está previsto que permanezca cerrado al tráfico el malecón de Cadarso, pero incidió en que no se registraron problemas reseñables, algo que ya esperaban después de una semana publicando avisos sobre los cortes de circulación.
Uno de los puntos que podría resultar conflictivo es la plaza de abastos, que tiene su acceso principal por el malecón, sin embargo, hoy al ser lunes apenas había actividad en ella. Los pocos placeros que se encontraban en el recinto señalaban que no habían tenido ningún problema: «Hoxe isto está tranquilo, a ver mañá».
Aunque el malecón de Cadarso está cortado desde el puente de O Campo, sí está permitido el acceso desde el de San Lázaro para que los comerciantes de la zona y los vendedores del mercado municipal puedan descargar mercancía.
Un relleno
Lo cierto es que, aunque la mayoría asumió los cambios de tráfico sin mayores contratiempos, muchos preguntaban qué era lo que se estaba haciendo en el puente que da acceso a la villa desde Porto do Son: «Como van facer para ampliar aí? Collen da marea?», preguntaba una mujer.
Efectivamente, lo que se empezó a hacer es un relleno en el extremo del viaducto para ganar el terreno necesario para ampliar la glorieta que distribuye el tráfico por los malecones de Gasset y Cadarso, una obra incluida en la mejora de la fachada marítima.