Nueva imagen para el mítico Yuko's

M. X. B.

BARBANZA

El local hostelero que lleva 30 años abierto reabrió sus puertas tras una gran reforma

02 jul 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Hay paredes que son testigos silenciosos de las anécdotas de varias generaciones y ese es el caso del Yuko’s boirense. El bar lleva tres décadas abierto y fue uno de los grandes pilares de la movida que vivió en el cambio de siglo su período de mayor esplendor en la comarca. Y no por ser un local de marcha, sino por constituir el paso obligado para hacer acopio de fuerzas a primera hora de la noche y para renovar aporte de calorías de madrugada, antes de volver a casa.

Tras un parón de un mes, el establecimiento hostelero ha reabierto sus puertas con nueva imagen, pero la misma filosofía de siempre. Tras la barra del Yuko’s seguirán estando los mismo rostros, un equipo liderado por una pareja: Marcos Lojo Triñanes y Toña Romero Fernández. Ambos estuvieron arropados, el día de la reinauguración, por su hija, Sara, así como por un montón de amigos y clientes.

Los empresarios explicaron que hacía tiempo que el negocio venía pidiendo un cambio de imagen y este fue total, afectando incluso a las instalaciones de electricidad y fontanería, y a la mismísima fachada. El estilo moderno que presenta ahora mismo el Yuko’s no ha influido lo más mínimo en su carta, que sigue siendo la misma de siempre, con el sándwich club (queso, jamón cocido, bacon, tomate, lechuga y mayonesa repartidos en tres panes y acompañado de patatas) como protagonista principal.

Cambio de hábitos

Desde la gerencia de la bocatería explicaron que la idea era remodelar el bar adaptándolo a las necesidades de los clientes actuales y buscando su comodidad: «Ata colocamos un sofá longo para que os clientes estean coma na casa», comentó Marcos Lojo. El hostelero apuntaba que el establecimiento sigue teniendo el tirón de antaño, aunque con cambio de horario: «Para nós o forte agora é a primeira hora da noite, a segunda tanda de clientes xa non vén, porque tampouco hai a movida de antes en Boiro».

Aunque a lo largo del año hay meses buenos y otros no tanto, la pareja de hosteleros confía en seguir dibujando una trayectoria ascendente y afronta con ilusión la nueva etapa.