Un espacio atrapado por la burocracia

María Xosé Blanco Giráldez
m. x. blanco RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

CARMELA QUEIJEIRO

El Ayuntamiento sonense argumenta que Costas, a quien pertenece el terreno, impide la ejecución de mejoras

28 ene 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Si importante es habilitar zonas de ocio para el disfrute de los vecinos, no lo es menos mantenerlas en óptimas condiciones. Y esto no ocurre en el área de ocio que se encuentra en las inmediaciones de la playa de Queiruga. Allí hay una serie de elementos que podrían invitar a pasar una tarde o un día entero en familia, pero su estado no es el más adecuado.

El recinto principal, una pista polideportiva, no está en condiciones para la práctica de deporte alguno. El pavimento está lleno de bolsas de agua, debido a los pronunciados desniveles, y las redes de porterías y canastas son historia. Hierba sin cortar, asaderos sucios, cables sueltos y otros elementos como un palé de madera con las puntas al aire y un vertedero incontrolado afean un espacio que tiene el encanto añadido de estar cerca de la playa.

Impedimentos

A simple vista parece que, para poner en orden el lugar, bastaría con un buen lavado de cara, la reposición de las redes y hacer algo con el pavimento de la pista. Pero desde el Concello sonense explicaron que este lugar, como tantos otros, está atrapado en una maraña burocrática. El regidor local, Luis Oujo, comentó que la zona pertenece a Costas, organismo que pone un montón de trabas a la hora de plantear cualquier actuación, por muy pequeña que sea: «Xa nos custou moito facer alí a pista no seu día e agora permítennos encargarnos do mantemento, pero actuacións grandes non podemos acometer».

Oujo añadió que incluso tenían intención de instalar un parque infantil para completar este espacio lúdico, pero Costas se lo impidió: «Ao final tivemos que levalo para onde está a casa de cultura de Queiruga, porque non había alternativa».