El síndrome de cola de caballo es la complexión de las terminaciones nerviosas en la base de la columna vertebral, que produce mucho dolor y puede acabar en parálisis. En el caso de este boirense, su abogado, Cipriano Castreje, considera que la falta de tratamiento adecuado y de pruebas de imagen de su cliente, al que solamente pautaron analgésicos, hizo que la dolencia evolucionase a síndrome de cola de caballo incompleta, el 21 de abril, y cuando es finalmente intervenido, el 4 de mayo «ya era completa, o casi completa. La cirugía de emergencia evitó una posible tetraplejia», asegura. El letrado añade que desde el 21 de abril al 4 de mayo se produjo una evolución progresiva y dicho agravamiento vino dado porque «cuando hay que intervenir no se interviene y el paciente queda al albur del servicio de Neurocirugía».