¡Adiós Europa!

Alicia Fernández LA CRIBA

BARBANZA

22 sep 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

En pocos días las páginas de La Voz de Galicia se han hecho eco de dos noticias preocupantes para la salud de un país. Inquietantes si atendemos a la respuesta -o falta de ella- dada desde los diferentes gobiernos. Por un lado nos dábamos de bruces contra la triste realidad de que los consumidores eléctricos españoles -domésticos y empresas- pagan por la luz un 21 % más que los franceses y un 32 % más que los alemanes. Por otra, más triste todavía, de que las muertes por suicidio de jóvenes ya superan a los que pierden la vida en accidente de tráfico. Empezando por esta última, ¿qué hacen los poderes públicos ante esta espeluznante realidad? Nada o casi nada. ¿Es posible que hicieran más si pudiesen recaudar casi mil millones (930,5) entre tasas y multas, como a través de la Dirección General de Tráfico? Sin acritud, que ya sé que es por nuestro bien, pero ni lo dudo; es más, puedo ver al ínclito Pere Navarro dándolo todo.

La primera noticia se entiende mejor teniendo en cuenta tantos años de puertas giratorias -con González y Aznar como máximos exponentes- y de que el sistema eléctrico español se convirtiera en el pozo sin fondo del que sacar dinero para todos los despropósitos públicos habidos y por haber. De hecho, el precio de la energía representa el 35 % de la factura de la luz, siendo el resto peajes e impuestos. Un asunto que nunca se abordó con seriedad e imparcialidad, un paño con tantos zurcidos que ni se sabe cuál es el color primario y donde cada puntada se dio por el interés económico de cuatro. Con estos y otros datos, Europa está cada día más lejos y África más cerca.