Frinsa subirá el listón en el 2018

Marta Gómez Regenjo
Marta Gómez RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

Directivos y empleados del grupo brindaron ayer por el nuevo año en su tradicional reunión navideña

16 dic 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Un sol espléndido acogió ayer en Coroso a los trabajadores de Frinsa, que este año adelantaron a la comida su tradicional celebración navideña en las inmediaciones del paseo marítimo. El personal del grupo conservero se reunió junto a su presidente, Ramiro Carregal, para despedir el 2017 y adelantarse a dar la bienvenida a un 2018 en el que el reto es seguir subiendo el listón. En eso confía su responsable: «Cada año vamos mejor y espero que el próximo también sea así».

Para ello se está trabajando ya, porque esa es la filosofía del presidente y fundador de Frinsa: «Los días menos buenos de actividad son el sábado y el domingo, que es cuando todo el mundo descansa». Lejos de pararse o relajarse, el grupo conservero sigue fijándose nuevas metas y el próximo año seguirá creciendo.

Uno de los ámbitos en los que lo hará es el comercial, ya que está prevista la ampliación de la red de tiendas de venta y degustación de productos de Frinsa con la apertura de nuevos establecimientos en distintas capitales españolas.

«En vez de dormirme sigo trabajando, es mi principal afición», aseguraba Ramiro Carregal mientras se disponía a disfrutar de la comida en la abarrotada carpa instalada junto al paseo de Coroso, donde reunió a buena parte de la plantilla: «Cada vez que contrato nuevos empleados, aunque sea uno solo, es una alegría para mí».

Gran ambiente

Mientras tanto, en las distintas mesas en las que se acomodaron los comensales se alzaban las copas con brindis por la Navidad, el año que se acaba y los buenos deseos para el que está a punto de comenzar.

Antes de eso, operarios, directivos y el propio Ramiro Carregal habían compartido unos aperitivos en un ambiente distendido. Desde las dos de la tarde, un goteo incesante de personas vestidas con sus mejores galas -aunque en lugar de cena este año se celebrase una comida pudieron verse tacones altísimos, pajaritas y lentejuelas en el dress code de los asistentes- invadió el entorno de la enorme carpa con forma de cúpula instalada en Coroso. En el recinto no faltaba detalle, ni la decoración navideña en los centros de mesa ni tampoco la música de un pinchadiscos, que primero escogió temas de ambiente para el almuerzo y más tarde se encargó poner el broche a la fiesta. Antes de marcharse, todos se emplazaron para el próximo año y para que, como dijo el presidente, Frinsa siga creciendo.