Todos los ojos están puestos en si rodarán más cabezas en el Boiro, o qué planteamiento técnico se verá el domingo en Barraña. Álvarez lo tiene muy claro.
-¿Apartar a los dos jugadores fue una condición pactada en la reunión del lunes en la que se acordó su permanencia?
-Fue un estímulo a corto plazo. Nosotros, a veces, hablamos de cómo está un jugador u otro, son comentarios como los que hace cualquier entrenador con su directiva. Cuando me dicen que tengo que seguir, yo digo que igual tiene que pasar algo.
-¿Cree que apartarlos será una decisión irreversible?
-Desde el primer día hemos dicho que esto no es para sacarlos del grupo y dejarles ahí hasta el final de la temporada. Estarán separados trabajando hasta que nosotros lo veamos conveniente. El objetivo es revertir esta decisión y que todos puedan estar disponibles para aportar al equipo.
-¿Podemos esperar más movimientos o cambios?
-Espero que no. Si al final es que sí, significa que esto no habrá servido para nada.
-¿Variará de alguna forma el esquema de juego?
-La forma de trabajo será la misma. Lógicamente tenemos que hacer matices. En las últimas jornadas nos está costando llegar al área rival y nos está costando llegar con gente al campo contrario, entonces tenemos que variar cosas para ser capaces de conseguir eso. Tenemos que lograr victorias, y para eso debemos ser atrevidos, decididos y ambiciosos; introduciendo detalles en lo que ya venimos haciendo.