El documental ilumina los rincones de su peculiar y único mundo de retratos, música y películas
03 abr 2017 . Actualizado a las 14:30 h.2016 • Estados Unidos, Dinamarca • Jon Nguyen, Rick Barnes, Olivia Neergaard-Holm • Documental • Siento fascinación por la creatividad y el proceso que lleva a plasmar en la realidad los devenires de la imaginación. Me infunde admiración la creación; cómo llegar a horizontes que veo inalcanzables, como por ejemplo el imaginario de La celda (Tarsem Singh, 2000).
Desde la aparición del DVD tenemos acceso en mayor medida, gracias a los llamados Cómo se hizo, a ese proceso de creación, en general de esa película y momento concreto. Cuando alguien es grande, se realiza un documental como Ingmar Bergman Makes a Movie (1963), en el que Vilgot Sjöman siguió a Ingmar Bergman durante la filmación de Los comulgantes (1963), recogiendo la construcción de los platós, los ensayos, la edición y conversaciones con el excepcional realizar sueco y el elenco de la película.
Al igual que hizo Henri-Georges Clouzot registrando en El misterio de Picasso (1956) el proceso creativo del pintor, en el filme David Lynch: The Art Life nos metemos de lleno en esa faceta del autor de la serie de televisión Twin Peaks (1990?1991) y películas como El hombre elefante (1980), Mulholland Drive (2001), Una historia verdadera (1999), Terciopelo azul (1986) y Carretera perdida (1997).
El genuino director nos embarca en un viaje íntimo a través de los años formativos de su vida. Desde su idílica educación y formación en una pequeña ciudad de Montana hasta las oscuras calles de Filadelfia, seguimos a Lynch mientras esboza los eventos y describe los momentos que le han llevado y ayudado a formarse y a ser, uno de los artistas más personales de la historia y uno de los directores más enigmáticos del cine.
El argumento
El documental muestra y analiza los retratos, la música y la primera obra de Lynch, iluminando los rincones más recónditos y oscuros de su tan peculiar y único mundo, dando al público una mejor comprensión del hombre y el artista. Una visita privada junto a Lynch en su estudio de pintura en las colinas sobre Hollywood, donde nos relata historias personales de su pasado que se desarrollan como escenas de sus películas, y en la que personajes extraños entran en acción solo para desvanecerse dejando una marca indeleble.
Nos convertimos en testigos de los temores, malentendidos y luchas que Lynch supera a lo largo del camino, conociendo a las diversas personas que han ayudado a moldearlo. En la vida de Lynch se hace evidente que él ve el mundo de otra manera, absorbiendo sus sombras y tejiendo un sueño como un tapiz, para que las audiencias de todo el mundo se enreden.