La Guardia Civil sigue localizando vastas plantaciones en casas deshabitadas que implican un gasto eléctrico exagerado que pone sobre la pista a la empresa y constituye un fraude
07 feb 2017 . Actualizado a las 12:46 h.Queda claro, atendiendo a los operativos policiales realizados, que la comarca arrastra desde hace años un problema galopante en lo referido al consumo de marihuana o cualquiera de sus derivados. La semana pasada tuvo lugar el enésimo operativo que permitió desmantelar, en Boiro, una plantación destinada presuntamente al lucro ilícito, con más 300 plantas. A principios del pasado mes de diciembre, y en el mismo término, se localizó otro alijo. En este caso el número de vegetales requisado ascendió a 289, y en ambos operativos, gestionados por la Guardia Civil, el fallo que cometieron los acusados fue el mismo: aprovecharse, trampeando la instalación, del fluido eléctrico, lo que, todo sea dicho, implica otro delito.
La situación se da con tanta frecuencia que la propia empresa eléctrica, Gas Natural Fenosa, cuenta en su plantilla con inspectores que se dedican a localizar este y otro tipo de fraudes. Es más, estos profesionales tienen ya una relación fluida con la Guardia Civil para ayudarse mutuamente a sacar a la luz esta actividad ilegal y lucrativa. Basta decir que el alijo de plantas requisado la semana pasada en Sandrenzo estaba valorada en unos 12.000 euros.
Los mecanismos
En esta época del año lo más común es que las plantaciones sean de interior. Por eso, los agentes encargados de abortar el tráfico de este tipo de sustancias tienen sus mecanismos para dar con las plantas, que suelen implicar muchas horas de seguimientos. Una vez localizado el inmueble, y dado el conocimiento que tienen los guardias, solo es necesario revisar la instalación eléctrica exterior para constatar si está trucada.
Otro error común entre los cultivadores a gran escala es que, además de pecar de avariciosos realizando plantaciones de interior que siempre dejan huellas, es que lo hacen en casas deshabitadas que tienen contratada una potencia eléctrica baja. En no pocos casos, es la propia compañía la que detecta que algo anormal sucede en ese inmueble cuando el gasto continuado se dispara.
Las fuentes consultadas en la Guardia Civil explican que, en muchas ocasiones, los destinatarios de este tipo de droga son adolescentes o jóvenes que consumen en la vía pública, principalmente en parques. Aunque los centros escolares, sobre todo en horario de recreo o al finalizar las clases, son zonas sensibles a las que se presta especial atención. Muchas veces, incluso, con la complicidad de la dirección de los institutos.
La sierra de Barbanza, por la extensión basta que abarca, se convierte también en una zona que más de uno ha considerado el lugar perfecto para llevar a cabo sus planes. En este caso, y según manifestaron las mismas fuentes, dar con los vegetales depende de la buena suerte o de la denuncia de algún vecino que encuentre las plantes y no se calle. Esto mismo ocurrió en septiembre del 2015 cuando se localizaron, de forma casual, 40 plantas. Los agentes estaban realizando un servicio de prevención de incendios cuando se toparon con un alijo del que todavía hoy se desconoce la identidad de su propietario.
Contradicciones
Lo que resulta difícil de explicar, para el ciudadano común, es cómo pueden perseguirse plantaciones de marihuana y, a la vez, existir negocios, desde hace años, que venden semillas, abonos y otros elementos para realizar el cultivo con todas las garantías. En la provincia existen varias tiendas, alguna de ellas con clientes de la comarca. Aunque, todo sea dicho, si uno entra en la Red encontrará un surtido de artículos todavía mayor, que podrá comprar sin restricciones y que llegará a la dirección indicada.
El titular de uno de estos negocios en la provincia explica que, en su caso, venden semillas y abonos, y que la mayoría de los clientes tienen el cultivo necesario para satisfacer su demanda personal, ya sea por gusto o para curar una enfermedad. El mismo empresario relata, sin dar nombres, los casos de varios clientes que sí viven mejor desde que consumen marihuana. En todo caso, este debate es internacional y nada tiene que ver con las plantaciones que persiguen las fuerzas del orden, que sí buscan el enriquecimiento sin escrúpulos.
502 unidades
2016 y 2017
Tanto el año pasado, como lo que va del actual, han sido especialmente activos. Se incautaron, que se tenga constancia, 502 plantas de marihuana, además de varios kilos de cogollos listos para la venta. La situación se agrava cuando se detalla que los kilos de hachís -un derivado de la marihuana- confiscados en el plazo de tiempo relatado superan los tres kilos. Los positivos por ambas sustancias de conductores al volantes se contaron por decenas.