La estructura estaba fondeada en las inmediaciones de la zona de Esteiro
31 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Aunque su impacto en tierra fue menor y no se registraron incidencias de importancia, el mal tiempo que ayer azotó la zona costera de la comarca, y que provocó que en zonas como Lira se alcanzasen rachas de viento de 79 kilómetros por hora, sí causó problemas en el mar, concretamente en Boiro. A primera hora de la tarde, el oleaje y el viento arrastraron una batea que quedó a la deriva a la playa de Barraña, donde embarrancó y acabó destrozada pese a los esfuerzos realizados desde una embarcación para tratar de evitarlo.
La plataforma en cuestión estaba fondeada en las inmediaciones de Esteiro, en la parroquia boirense de O Castro. Se trata de una estructura en desuso que se utilizaba fundamentalmente para almacenaje. Las embestidas del fuerte oleaje que se registró ayer en aguas de la ría de Arousa provocaron que se rompiera y, mientras una parte quedó anclada en su sitio, otra se desprendió y llegó al arenal de Barraña, al otro lado de la bahía, partida en dos trozos.
Asegurando las vigas
Alrededor de las cuatro de la tarde, la batea embarrancó en la playa y los esfuerzos de sus propietarios se centraron entonces en tratar de afianzarla para remolcarla de nuevo hacia Esteiro. A causa de los daños sufridos, varias de las enormes vigas de madera de la plataforma estaban próximas a desprenderse, así que uno de los dueños se afanaba en atarlas con cuerdas para sujetarlas y evitar que se soltasen y acabasen a la deriva en el mar mientras aguardaba la llegada de una embarcación para quitar la estructura de la orilla.
Una lancha llegó minutos más tarde y lograron atar una gran cuerda a la batea y el otro extremo a un barco bateeiro, que fue el encargado de remolcar la plataforma flotante y llevarla de vuelta a Esteiro, no sin dificultad debido a la mala mar. La maniobra para sacarla de la playa duró alrededor de una hora.
Durante el proceso, muchos curiosos que, a pesar de la desapacible tarde, recorrían el paseo marítimo de Barraña, se acercaron para seguir el desarrollo de los trabajos.
Por otro lado, el fuerte oleaje, que coincidió con la marea alta, también afectó a la canalización de uno de los riachuelos que desembocan en la playa de Barraña, cuya estructura de madera está parcialmente derribada.