Las multas por positivos de drogas se elevan hasta alcanzar a las de alcohol
BARBANZA
Tráfico tramitó numerosas sanciones por ambos motivos en las dos últimas semanas
07 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.No había que ser un lince para saber que, en las dos últimas semanas y con motivo de la época festiva que está a punto de finalizar, las carreteras de la comarca, sobre todo coincidiendo con los días de más ocio nocturno, estarían plagadas de patrullas de Tráfico dispuestas a cumplir con su obligación para garantizar la seguridad vial a toda la sociedad. Pues aún así, el número de sanciones por positivos de alcohol tramitadas por la Guardia Civil de Tráfico ha sido elevado, manteniéndose a los mismos niveles de años anteriores. Lo curioso de las fiestas navideñas de este curso es que las multas por consumo de drogas han crecido hasta situarse, prácticamente, en los mismos niveles que las impuestas por ingerir bebidas alcohólicas.
A falta de cifras concretas, las fuentes consultadas en Tráfico advierten del repunte considerable de conductores que fueron sorprendidos al volante estando bajo los efectos de las drogas, o que las consumieron en horas o días previos pero que, aún así, dieron positivo al tener sustancias estupefacientes en sus cuerpos. La droga que más sanciones ha motivado, atendiendo a una primera valoración de los operativos realizados entre el 23 de diciembre y el pasado jueves, es la derivada del cannabis, ya sea a través de su resina, conocida como hachís, o de la marihuana. También se han dado positivos por cocaína o anfetaminas, sustancia esta última que deriva de drogas sintéticas que pueden consumirse mediante pastillas o con el estupefaciente conocido popularmente como MDMA.
Al despiste
Los numerosos agentes que participaron en los controles de carretera que se hicieron en la comarca tuvieron que hacer frente a las triquiñuelas de los conductores infractores que pretendían esquivar la presencia de los guardias, principalmente, a través grupos de mensajes que alertan de los controles en puntos exactos para que los destinatarios de esas comunicaciones utilicen vías alternativas. En Tráfico son conscientes, desde hace mucho tiempo, que la telefonía móvil complica un trabajo por sí solo complejo y que requiere, cada vez más, la utilización del ingenio. Una medida puede ser la realización de controles más itinerantes que obligan a los agentes a cambiar de posición con cierta frecuencia para despistar a los infractores.
La otra forma de atajar el problema, muy extendida en la comarca en los días de grandes aglomeraciones de gente durante las madrugadas, es destinar patrullas a todas las salidas de una localidad concreta obligando a los conductores a no coger el coche una vez que son alertados por los ya citados grupos de mensajería. Otra opción es que sea una persona que se encuentre en perfectas condiciones para conducir la que se ponga al volante para evitar riesgos innecesarios. La otra alternativa, como bien recomendaba la Policía Local de Rianxo en los últimos días, es coger un taxi para no acabar en un coche funerario.