El autor del nacimiento de Boiro hizo un montaje inspirado en los castros de A Guarda
17 dic 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Pasión, entrega y meticulosidad son las virtudes que debe tener un buen belenista. El trabajo que realizan tiene fecha de caducidad, pero supone muchas horas de dedicación. Lo sabe Carlos Nieto, el autor del montaje que desde hace tres años es el nacimiento oficial de Boiro. En esta ocasión, y ante la avalancha de visitantes que recibió su obra en el 2015, decidió descansar y repetir diseño. Pero, como la afición le puede, instaló en casa de su suegra un portal de Belén inspirado en los castros de Santa Tecla.
Desde que un amigo sevillano le metió el gusanillo en el cuerpo, Carlos Nieto es incapaz de detener su máquina de construir belenes: «Eu antes non facía nada relacionado con isto. Como me din algúns amigos, tiña o don agochado». Lo descubrió hace siete años, pero solo sus allegaron tuvieron ocasión de ver el pazo de Fonteneixe, con sus garajes y su capilla, convertido en el pueblo de Belén. El boca a boca, como tantas otras veces, funcionó y el boirense abrió su casa de Rebordelo a los vecinos, tanto esas Navidades como las siguientes. Así hasta que recibió una propuesta del Concello: «Brindoume a oportunidade de expoñer publicamente o meu nacemento e foi para min un orgullo».
Y así abría sus puertas, en el 2014, un belén con el pazo de Goiáns como elemento principal. Para recrear el conjunto patrimonial, Nieto había hecho, una a una, 7.500 tejas. El año pasado incluía al montaje un diorama, una maqueta realizada con perspectiva y profundidad. Para el complicado y minucioso trabajo, elegía la noche anterior al parto de la Virgen María, cuando recorrió un pueblo -formado en este caso por construcciones típicas de Galicia- en busca de posada.
Este diorama sigue siendo hoy la obra estrella del belenista de Boiro: «Ten moito traballo detrás e o resultado foi espectacular. Ao fin e ao cabo, o pazo de Goiáns é unha maqueta, pero no diorama cóidase cada detalle». De hecho, le gusta pasar las horas en el local anexo a la plaza de abastos, donde se puede ver el montaje desde hace una semana, para comprobar que los visitantes reparan en los pormenores: «Hai un rapaz sentado nunha fonte, chorando, a carón dun cántaro rompido; unha embarazada que cos seus pes mollados vai deixando as pisadas...».
La última creación
Carlos Nieto sostiene que cualquier elemento le sirve como fuente de inspiración: «A min o que me gusta é recrear paisaxes». De hecho, hace unos meses, ojeando un libro sobre el Camino de Santiago, decidió romper la promesa que se había hecho a sí mismo de tomarse un año sabático: «Quería facerlle un agasallo a miña sogra e, mirando unha foto dos castros de Santa Tegra, tíveno claro». Lo que pretendía ser un pequeño nacimiento acabó convertido en un montaje de 1,20 por 1,70 metros, con el que el boirense está muy satisfecho: «O elemento principal é o castro grande, no que cadansúa pedra foi feita á man con poliestireno e as pallas do teito, colocadas unha a unha».De hecho, lleva desde septiembre trabajando en la obra.
Pero Carlos Nieto no está cansado, ni mucho menos. Aunque falta un año para que llegue de nuevo el momento de instalar los belenes, ya tiene en mente nuevos proyectos: «Teño 4.500 tellas e 42 columnas romanas feitas, porque a miña idea era recrear o Partenón de Atenas. Tamén lle teño moitas gañas a un belén hebreo típico, pero é complicado conseguir as figuras, xa que por aquí non hai tendas especializadas».
Ahora solo falta que un Concello se anime a exponer su nuevo montaje, sea el de Boiro u otro: «Eu estou aberto a calquera proposta, xa que o único que me interesa é amosar o meu traballo». Y su casa se le queda pequeña. Allí no tiene ni un simple portal de Belén.