14 ago 2016 . Actualizado a las 05:00 h.
Al fin el sol logró ayer hacerse un hueco entre la densa humareda para regresar de nuevo a Barbanza. Con el astro rey volvieron el optimismo y la esperanza, por lo menos para aquellos que no se siguen despertando con ese olor a humo que logra colarse por las ventanas cerradas y que, cuando las abren, solo ven muerte y destrucción. ¿Qué oscuro motivo puede llevar a alguien a cometer un atentado de tal magnitud?.