Lemos está más cerca de su equipo

Javier Romero Doniz
Javier Romero RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

Entrenador y presidente del Boiro cerrarán en unos días el acuerdo para la renovación del técnico, que implica mejoras en la organización del club

13 jun 2016 . Actualizado a las 08:21 h.

José Luis Lemos, hace ahora un año, necesitó tres reuniones con David Places antes de darle el sí quiero para cerrar su contratación como entrenador del Boiro. La relación entre ambos, técnico y presidente, no fue fácil en su inicio. Ambas son personas de fuerte personalidad que hablan, a veces, demasiado claro, y eso, entre estos devotos del fútbol con un marcado carácter, necesitó un tiempo de adaptación para evitar que el proyecto saltase por los aires antes de tiempo. La visión que Lemos tenía entonces para el Boiro implicaba algunos cambios en la estructura que el dirigente no acababa de ver.

Finalmente ?lo que demuestra la evolución entre el Places que llegó a la presidencia del equipo de Barraña y el actual?, el boirense pasó por el aro y se dejó aconsejar, y de paso formó un equipo a la carta que el propio técnico solicitó. Los meses pasaron y esas diferencias se fueron diluyendo con el paso de los días, las sesiones de entrenamiento y, sobre todo, con la actitud que el presidente exige a sus jugadores sobre el terreno de juego, algo que sí veía en cada partido de liga.

Contactos prolongados

Ahora, Lemos y Places, una vez superada la euforia de una temporada cargada de éxitos inéditos, vuelven a evidenciar sus fuertes personalidades para cerrar una renovación que está muy cerca. El presidente, fiel a su estilo, le propuso, varias semanas antes de lograr el ascenso, que renovara. El técnico decidió esperar. Places volvió a insistir al día siguiente de la gesta en Mieres, y Lemos reiteró la necesidad de tomar las decisiones en frío, y no dejándose arrastrar por el euforia. «Estar en Segunda B es otro mundo, y el club tendrá que cambiar muchas cosas para tan solo mantener la categoría», apuntó entonces.

La siguiente reunión, que sería con mesa y mantel de por medio, se aplazó a última hora. Lemos, tras semanas de estrés, se vio superado y reclamó más tiempo para seguir pensando. Mientras, en su ciudad, A Coruña, un importante club con un filial en Tercera División le tentó en forma de cantos de sirena que no llegaron a cuajar. Además, esa entidad le pedía que esperase al 30 de junio, algo que Lemos, por respecto a todo lo que representa el Boiro, no aceptó, y una vez recuperado de tantas sensaciones en tan pocos días reinició las negociaciones con el Boiro. Unos contactos que hoy están muy avanzados y que, en el caso de que nada se rompa, se cerrarán entre mañana o el martes.

Lemos, una vez logrado el ascenso, siempre ha defendido que en lo único en lo que el Boiro podrá competir con sus nuevos rivales es en la forma de entrenar. «En el resto, como la estructura y otras cosas, nos superan», aseguraba la semana pasada en el espacio La Voz del Deporte, en Radio Voz Barbanza. Razón no le falta al técnico, que en las negociaciones que todavía mantiene con David Places le ha transmitido estas preocupaciones.

Mejoras apalabradas

El dirigente, por su parte, entiende los razonamientos de su entrenador favorito para el Boiro, y le garantiza que, entre otras mejoras, los jugadores podrán entrenar a campo completo a primera hora de la tarde en Vista Alegre, algo que, esta temporada, era una utopía. Además, el técnico también ha visto cumplido otro de sus anhelos, que es tener una sala para visionar vídeos, y evitar así lo ocurrido este año, cuando la plantilla se desplazó al centro social de Boiro.

La mejora salarial también ha sido aceptada, aunque por ahora no ha trascendido ni el sueldo ni el aumento. Del tema de altas y bajas tampoco se habló todavía, algo confirmado por el club, ya que, según la teoría de Lemos, no sería elegante tratar estas cuestiones mientras él no confirme que seguirá siendo entrenador del primer Boiro de Segunda B.