Una mínima parte de la riqueza que generan los eólicos repercute en la zona

Marta Gómez Regenjo
Marta Gómez NOIA / LA VOZ

BARBANZA

monica ferreiros

La cuantía que recibirán los ayuntamientos del canon no alcanza los 600.000 euros

20 ene 2016 . Actualizado a las 22:17 h.

Suele hablarse de la comarca como una potencia en la generación de energía eólica, y no es una exageración. Algunos de los parques con mayor potencia instalada de Galicia están en la comarca -el de Pedregal Tremuzo, situado entre los municipios de Mazaricos, Muros y Outes es el segundo de la provincia- y algunos de los molinos más imponentes, con 85 metros de altura, se encuentran en A Pobra y Porto do Son. En conjunto, los aerogeneradores instalados en el área barbanzana tienen capacidad para producir anualmente más de 100.000 megavatios de energía, que, de comercializarse al precio medio que registró la electricidad durante el año pasado -en torno 0,129 euros el kilovatio- supondría una ganancia millonaria. Sin embargo, a pesar de que existe un canon eólico que pretende compensar a los concellos por la existencia de parques eólicos en su territorio, la repercusión económica en las arcas municipales es mínima.

Las ayudas del denominado Fondo de Compensación Ambiental se convocan cada año y, aunque se supone que la cuantía es fija, sí sufre algunas variaciones que, para colmo, en el último año han sido a la baja.

Más de doscientos

El precio de la electricidad no tiene nada que ver a la hora de calcular la cantidad que recibe cada ayuntamiento por los molinos de viento instalados en sus dominios, así que los concellos no se benefician de las fluctuaciones del mercado a pesar de contar en sus montes con una docena de parque eólicos y un total de 241 aerogeneradores.