Una mínima parte de la riqueza que generan los eólicos repercute en la zona

La cuantía que recibirán los ayuntamientos del canon no alcanza los 600.000 euros


Noia / La Voz

Suele hablarse de la comarca como una potencia en la generación de energía eólica, y no es una exageración. Algunos de los parques con mayor potencia instalada de Galicia están en la comarca -el de Pedregal Tremuzo, situado entre los municipios de Mazaricos, Muros y Outes es el segundo de la provincia- y algunos de los molinos más imponentes, con 85 metros de altura, se encuentran en A Pobra y Porto do Son. En conjunto, los aerogeneradores instalados en el área barbanzana tienen capacidad para producir anualmente más de 100.000 megavatios de energía, que, de comercializarse al precio medio que registró la electricidad durante el año pasado -en torno 0,129 euros el kilovatio- supondría una ganancia millonaria. Sin embargo, a pesar de que existe un canon eólico que pretende compensar a los concellos por la existencia de parques eólicos en su territorio, la repercusión económica en las arcas municipales es mínima.

Las ayudas del denominado Fondo de Compensación Ambiental se convocan cada año y, aunque se supone que la cuantía es fija, sí sufre algunas variaciones que, para colmo, en el último año han sido a la baja.

Más de doscientos

El precio de la electricidad no tiene nada que ver a la hora de calcular la cantidad que recibe cada ayuntamiento por los molinos de viento instalados en sus dominios, así que los concellos no se benefician de las fluctuaciones del mercado a pesar de contar en sus montes con una docena de parque eólicos y un total de 241 aerogeneradores.

Según la última convocatoria, publicada a finales del pasado mes de diciembre, los diez términos barbanzanos con molinos de viento en su territorio recibirán de Vicepresidencia de la Xunta de Galicia, que es la que distribuye los fondos, algo más de 588.000 euros, frente a los casi 627.000 de los que dispusieron las entidades locales en el 2014.

Según indican fuentes de la Administración autonómica, es el Instituto Enerxético de Galicia (Inega) el que elabora el informe a partir del que se establecen las ayudas y que las oscilaciones registradas con respecto a ejercicios anteriores puede deberse a variaciones en la recaudación por la instalación de los aerogeneradores.

Los concellos que se benefician de esta línea de subvenciones están trabajando ya en los proyectos a los que destinarán la cuantía asignada. El plazo para presentar las actuaciones a acometer finaliza el día 30. Aún así, algunos gobiernos locales aún no tienen definidas del todo qué intervenciones incluirán en el Fondo de Compensación Ambiental.

Sí lo tiene claro el alcalde de Mazaricos, Juan José Blanco Riveiro. No en vano, el suyo es el ayuntamiento de la zona que mayor subvención recibirá, 220.709 euros que se dedicarán a acondicionar dos sendas que coinciden con el tramo del Camino de Santiago que se está potenciando y a acometer tareas de limpieza en el monte. Por su parte, el ejecutivo muradano está valorando la posibilidad de destinar los 61.470 euros que le corresponden a resolver los múltiples problemas registrados en el alumbrado público, mientras que en Porto do Son los fondos irán a llevar el saneamiento a pequeños núcleos de población que todavía no disponen de los servicios básicos.

Parques singulares

Porto do Son se sitúa segundo en el ránking que establece la Xunta a la hora de repartir el canon eólico entre los municipios de la zona. Parte de tres parques eólicos ocupan sus dominios, y a ellos se sumó en el 2013 uno nuevo, de los denominados singulares que cuentan con una potencia total instalada de tres megavatios que produce un único molino con un mástil de 85 metros de altura y un rotor de 82 metros de diámetro. Existe otro aerogenerador de las mismas características en A Pobra.

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