05 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.
Estos días hay colas en las administraciones de loterías, pero no es el afán de hacerse ricos de golpe, que también, porque nadie puede negar que una alegría en forma de euros siempre es de agradecer, lo que mueve a la gente a comprar décimos. Es la esperanza, la ilusión infantil de aguardar un regalo que sabemos improbable, la expectativa de un premio que podría mejorar la vida de toda la familia.