El ribeirense ha desarrollado su carrera profesional en Londres y es un consumado intérprete
28 jun 2015 . Actualizado a las 12:34 h.Solista, profesor, arreglista, compositor, productor y hasta director de orquesta, la música es un todo en el universo del pianista de Ribeira Iago Núñez Novo, afincado en Londres desde hace dieciocho años, ciudad en la que completó su formación, como alumno de la Guildhall School, y en la que imparte clases a los estudiantes del Bishop?s Stortford College. Afirma que siempre le gustó la idea de dedicarse a la música, comenzó a los 7 años y, finalizado el bachillerato, tuvo claro que era lo que deseaba hacer «profesional y emocionalmente». El conservatorio de Ribeira, con Enrique Paisal como maestro, fue su primera escuela, después continuó familiarizándose con las teclas y las partituras en Santiago para, posteriormente, proseguir su camino bajo la supervisión del catedrático del Conservatorio de Madrid Manuel Carra: «Fueron dos años muy interesantes», señala.
Respaldado por su familia, Londres se convirtió en su siguiente y definitivo destino, siguiendo atentamente las indicaciones de maestros como Peter Bithell y Caroline Palmer. En la capital británica se siente como en casa porque, sin renunciar a su Ribeira natal, asegura que el ambiente musical es muy rico y variado y atrae a personas de todo el mundo: «En Londes se junta el mejor talento internacional. Las influencias que se reciben son muy grandes».
Productor de temas clásicos
Iago Núñez reconoce que, en su caso, la música «es un todo. Es mi trabajo y mi principal afición. Me absorbe por todas las esquinas». Hasta tal punto es así que contrajo matrimonio con Chenyin Li, una reconocida pianista con la que realiza grabaciones de piezas clásicas, de las que él mismo es el productor, para la revista internacional Pianist. En su campo es un hombre versátil, dispuesto a buscar siempre los sonidos en sus más variadas facetas. Asegura que eso forma parte de la cultura anglosajona: «En Inglaterra tienes que ser maestro de muchas cosas».
Compagina su actividad docente con la interpretación, tanto como solista como acompañante y ha participado en recitales de música de cámara en Estocolmo, Suecia, Italia, además de realizar actuaciones en Inglaterra. En España fue el ganador del sexto ciclo de Jóvenes Intérpretes. Reconoce que la suya es una profesión muy competitiva y asegura que «lo bueno que tenemos es que la música siempre nos acompaña».
Ahora está inmerso en un nuevo y complicado proyecto, la preparación de las Variaciones de Goldberg, de Bach: «Es un reto importante para mí». Después de más de un año de preparación «para sentirme cómodo con las notas», confía en poder estrenar este trabajo dentro de unos meses e, incluso, poder realizar un concierto en España.
Iago Núñez aprende de los maestros, pero también de los alumnos y, precisamente, explica que la idea de trabajar sobre esta pieza surgió después de que el director de una compañía de inversiones le pidiese ayuda para deleitar a los invitados a su sexagésimo cumpleaños como solista interpretando una obra de Mozart: «Me inspiró mucho y me decidí a preparar un proyecto tan grande». Pero a pesar del esfuerzo que supone verse inmerso en este objetivo, este intérprete incansable también ha querido experimentar desde el otro lado, convirtiéndose en director de orquesta de la sección juvenil de la escuela en la que imparte clase: «Es un trabajo más intelectual y tienes que tener un buen oído. El director no produce ningún sonido, pero es el centro focal por el que fluye la música». Afirma que tiene mucho que aprender, pero precisamente eso es lo que le motiva.
IAGO NÚÑEZ NOVO pIANISTA