El coche que le amargó la vida a un vecino de Noia

Un noiés compró un Audi que le dio numerosos problemas, descubrió que tenía el cuentakilómetros trucado y denunció al vendedor, que tiene que indemnizarle


ribeira

A Mario Amor, vecino de Noia, le pasó lo que a muchas personas. Le gustaba un modelo de coche concreto, un Audi A4 Avant. Así que cuando decidió adquirir un vehículo fue buscando ese. En febrero del 2007 encontró uno de segunda mano, con unos cinco años a sus espaldas. Y lo compró por 19.500 euros. Lo adquirió en A Escravitude, pero en realidad solo se trataba de un intermediario; quien en realidad vendía era un taller de Milladoiro. Poco sabía entonces Mario Amor del calvario que se le venía encima.

Mario creía que el vehículo, tal y como marcaba el cuentakilómetros, tenía 76.250 kilómetros. Con el coche recién estrenado, empezaron los problemas; avería tras avería, ahora se estropeaba un elevalunas ahora tenía un fallo de motor. El caso es que este vecino de Noia se fue cansando. Encima, se percató de que aunque el vehículo ya había pasado una revisión antes de que él lo comprase, no tenía la pegatina en el cristal. Así que contactó con la ITV de Zaragoza, que era en la que lo habían visto. Y le mandaron el justificante.

Sorpresa mayúscula

¡Menuda sorpresa se llevó! Resulta que los técnicos de la ITV, que revisaron el coche en el 2006, habían apuntado los kilómetros que tenía. Y eran nada menos que 145.894, es decir, casi 70.000 más de los que marcaba el cuentakilómetros cuando él lo compró.

Con semejante panorama, contactó con el abogado Francisco Gandarela, que le recomendó poner una denuncia por lo que él creía que era una estafa. Aunque pasaron ya siete años desde la compra del coche, ya hay una sentencia. El Juzgado de lo Penal Número 2 de Santiago le da la razón a este vecino de Noia. Y condena al propietario del taller de Milladoiro a ocho meses de prisión por un delito de estafa. Y le obliga a indemnizar a Mario Amor con 5.700 euros. El fallo no es firme.

La Justicia considera probado que V. V. compró el Audi a BCA España por 13.800 euros, y que el coche tenía unos 147.704 kilómetros. La jueza considera que, con el ánimo de conseguir un ilícito lucro, trucó el cuentakilómetros, dejándolo en 76.500. Y lo vendió, a través de un intermediario, al noiés Mario Amor por 19.500 euros. El perjudicado, aunque contento por haber ganado la batalla judicial, sigue desesperado con el asunto de su automóvil. No lo usa -de hecho, compró otro- porque el gasto en averías es «inasumible».

La Justicia condena por estafa al dueño de un taller de Milladoiro

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