En alta mar ya se escucha español

espe abuín REDACCIÓN / LA VOZ

BARBANZA

Los barcos que faenan a miles de millas de distancia de la costa reciben ondas en su idioma, después de que Radio Exterior volviese a emitir por onda corta

26 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

José Antonio Vicente Lomba ha vuelto a escuchar palabras en español en esa Babel mojada que es el medio del Atlántico sur, por donde navega en el Alemar detrás del altamente migratorio pez espada. Que del centro emisor de Noblejas salían de nuevo ondas capaces de regalar a los oídos un idioma harto conocido lo descubrieron primero las embarcaciones que, como el Alemar, faenaban en pleno Atlántico sur, entre Namibia y Brasil. De inmediato comunicaron el hito a aquellos que, en tierra, habían abanderado la lucha gestada en alta mar por la recuperación de la onda corta de Radio Exterior.

Era la constatación de que la corporación Radio Televisión Española (RTVE) había cumplido su compromiso y revocado el cierre de ese medio de transmisión que, en la práctica más asequible, es el única viable para la recepción de los pesqueros que trabajan en alta mar, aunque también para cooperantes y misioneros sin receptores satélites en las precarias edificaciones en las que trabajan y mucho menos conexión wifi o fibra óptica.

«Nos emociona conocer que muchos de nuestros compatriotas celebran ahora el hecho de volver a estar conectados con su país y a saber de sus gentes, especialmente en estas fechas». Así celebraba la Plataforma en Defensa de la Onda Corta de Radio Exterior de España la decisión de RTVE de reponer las emisiones que habían dejado de realizarse el 15 de octubre pasado. Los colectivos que integran esa plataforma han mostrado su satisfacción por que el trabajo y la movilización realizados por las diferentes organizaciones y sindicatos que la integran haya calado en la corporación pública, hasta el punto que el actual presidente, José Antonio Sánchez, revocó el cierre de la onda corta de Radio Exterior.

Seguimiento de frecuencias

Según fuentes de Orpagu, la Organización de Palangreros Guardeses, la emisora retoma la programación con cuatro horas diarias, que se incrementarán a ocho los sábados y domingos. Es «más o menos» similar a lo que había antes de que a través de las frecuencias del canal exterior se impusiese el silencio.

Los representantes de la plataforma, que la semana pasada se reunieron con directivos de la corporación pública, se encargarán de comprobar la calidad del servicio, si llega bien a todas las embarcaciones, en qué áreas hay peor cobertura. Y todo para ir mejorando la recepción en los distintos océanos.

Porque lo que es incontestable es la rápida evolución tecnológica, que está dejando obsoletas muchas vías y medios de comunicación. Pero algún pescado, como el atún o el pez espada, pese a los avances en la mecanización del trabajo, se captura allí donde las comunicaciones satelitales aún son prohibitivas, muy lejos del alcance de una flota con la rentabilidad raspada.