El Tribunal de Cuentas advierte de los fallos cometidos por seis concellos
20 sep 2014 . Actualizado a las 04:00 h.Cuando la crisis empezó a azotar con fuerza, el Gobierno central, entonces presidido por José Luis Rodríguez Zapatero, puso en marcha un programa de ayudas a los concellos para la contratación de obras públicas con el objetivo de crear empleo, el famoso Plan E. De eso hace ya unos años, pero hasta este verano no se publicó un informe del Tribunal de Cuentas sobre la gestión de esos fondos. El análisis de este organismo estatal advierte de una serie de irregularidades en la gestión de la lluvia de millones que recibieron los ayuntamientos, y los municipios barbanzanos no son ajenos a ellas. Hasta seis concellos de la comarca aparecen citados en el documento del Tribunal de Cuentas, algunos de ellos en varias ocasiones.
Un ejemplo es Carnota, un Concello que se destaca en el informe por presentar la mayor concentración de adjudicatarios en los procedimientos negociados con publicidad, porque los cinco proyectos ejecutados con cargo al Plan E fueron concedidos a la misma empresa. El tirón de orejas al Ayuntamiento carnotano continúa al detectar el informe que una de sus actuaciones, la reparación del vial en O Viso-Paxareiras, se contrató antes de la aprobación del expediente.
También aparece citado en varias ocasiones Muros, en concreto, su proyecto para construir una nave de servicios municipales, que comenzó con retraso y también entró en funcionamiento más tarde de la fecha comprometida. Es decir, hubo doble fallo.
Otra cuestión a la que alude el informe en cuanto a la contratación de las obras es la división de una misma actuación en varias para poder tramitarlas como contratos menores y adjudicarlas con un procedimiento negociado. En este caso se destaca a Ribeira. Rianxo, por su parte, ejecutó el cierre del campo de fútbol de Vilas sin la preceptiva acta de replanteo.
Empleo
Como la principal finalidad del Plan E era la creación de empleo, esta es una cuestión a la que se presta especial atención en el informe del Tribunal de Cuentas. Uno de los asuntos que se analizó es la correspondencia entre los puestos de trabajo comprometidos y los que realmente se crearon. Por esta cuestión aparecen citados Boiro, que de los 30 puestos prometidos para la construcción del centro de formación solo ocupó 16, y Ribeira, con cinco contrataciones de las ocho ofrecidas inicialmente para la recuperación del núcleo rural de Bretal.
A Pobra tampoco se libra de aparecer en el informe, en su caso porque no incluyó en los contratos ninguna cláusula de penalización si la empresa adjudicataria de los proyectos incumplía en la creación de los puestos de trabajo comprometidos. Muros sí incluyó esa condición, pero se señala en el documento que jamás llegó a aplicarla.