El reflejo

La Voz

BARBANZA

El sorteo del gordo deja cada Navidad historias que alegran el alma. Con un décimo premiado muchos podrían terminar de pagar la hipoteca o salir de una situación desesperada. Sin embargo, las ansias por adquirir los boletos son ahora más escasas. La crisis económica se ha llevado también la ilusión de muchas familias y eso ya se nota ahora en pleno mes de agosto. Esperemos que este año la suerte se acuerde de aquellos que más lo necesitan.