La Soledad no está sola en Ribeira

María Hermida
maría hermida RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

MARCOS CREO

Una de las fincas más conocidas del municipio ribeirense fue granja, lleva décadas con uso forestal, le llovieron pretendientes y ahora sus dueños quieren urbanizarla

23 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Hay lugares que, bien sea por sus extraordinarias dimensiones, bien por la historia que tienen detrás o por las leyendas que los rodean, llaman poderosamente la atención. La finca La Soledad-Coenlleira, ubicada en Xarás, es uno de ellos. Al llegar a su portal y al observar la larga pista que parece perderse entre los eucaliptos uno imagina qué puede haber dentro... Cómo será su casa señorial, sus entresijos... Pero el placer de conocerlos está reservado a la familia Fernández-Bugallal, propietaria del terreno desde hace siglos y celosa de su intimidad. Esta saga, ya hace varias décadas, constituyó una sociedad, que se llama Xarás S.L., cuyo responsable es Jaime Fernández-Bugallal. Él, en cuya memoria reside la historia reciente de este terreno, recibía ayer a sus puertas para contar la nueva vida que se pretende darle a este espacio de nada menos que 75 hectáreas: en 660.000 metros de este terreno se quiere levantar un complejo con un hotel de lujo, cien casas y campos de golf.

La Soledad, la finca de la Marquesa o de la Condesa, nombres todos ellos que se aplican a esta propiedad, antaño dio cabida a una explotación ganadera. Pero lleva ya décadas destinada a uso forestal y en su interior se conserva la casa señorial, donde a veces reside la familia. En el bum del ladrillo, tal y como reconocía ayer Jaime Fernández-Bugallal, la finca tuvo numerosos pretendientes, sobre todo, la parte urbanizable de la misma. Pero la familia, según él, dijo no una y otra vez. ¿Por qué? «Lo que nos proponían era más de lo que había, construcción en masa, y no es lo que queremos para un sitio en el que nosotros también tenemos nuestra casa». Así que el tren de la burbuja inmobiliaria pasó sin que La Soledad se urbanizase.

Pero ahora las cosas pueden cambiar. Para empezar, en una mínima parte de este terreno se está haciendo un movimiento de tierras con la intención de levantar posteriormente una gasolinera. Señala Jaime Fernández-Bugallal que Xarás S.L. lo único que hizo fue arrendar ese trozo de finca a una compañía, pero que esta firma no tienen nada que ver con el negocio.

Lo que sí le atañe de lleno es ese proyecto del complejo de lujo que se presentó en el Concello y la Xunta y que se calcula que costará la friolera de 75 millones de euros. Fernández-Bugallal reconoce que no será su familia quien aporte ese capital, sino que se están buscando inversores. Básicamente, se piensa en entidades financieras o fondos de inversión.

Un proyecto «muy especial»

¿Por qué surge ahora, cuando la construcción está de capa caída, esta iniciativa? Dicen desde Xarás S.L. que nace porque encontraron una idea «muy especial» y a altura de La Soledad. Señalan que se busca hacer algo singular, un hotel de lujo con encanto, zonas spa y alternativas de ocio, campos de golf para un nivel alto y chalés que nada tienen que ver con esas construcciones fotocopiadas que crecían por decenas durante el bum del ladrillo. «Algo especial», se insiste.

De salir adelante el proyecto, La Soledad dejará de hacer honor a su nombre y estará bastante acompañada. No en vano, las cifras que da Xarás S.L. son todas grandes. Además de hablar de una inversión de 75 millones de euros, cifran en 149 los empleos directos que se crearían y en 270 los estacionales. Al preguntarle, al pie de su propiedad, a Jaime Fernández-Bugallal si todo ello es posible en los tiempos que corren, su respuesta suena así: «Esto no lo hacemos porque estemos con el agua al cuello ni nada, sino porque nos gusta el proyecto, porque creemos que el turismo del futuro en el ámbito mundial va por ahí y que no se está haciendo aquí nada parecido».