Las obras que se ejecutan en Muros-Noia permitirán eliminar otros 27 puntos contaminantes
30 mar 2014 . Actualizado a las 08:00 h.Suelen decir los responsables políticos que las actuaciones relacionadas con el saneamiento son muy poco agradecidas, sobre todo porque la mayoría de estas obras consisten en enterrar canalizaciones y, a parte de las molestias que generan, pocas veces son valoradas en su justa medida por los vecinos. Sin embargo, el impacto de este tipo de intervenciones sí tiene un reflejo importante en las rías, que en los últimos cuatro años han logrado librarse de más de medio centenar de vertidos de aguas residuales e industriales.
A los puntos negros que tenía localizados el organismo autonómico Augas de Galicia y que han pasado a mejor vida habrá que sumar los que desaparecerán en cuanto concluyan las obras que se están ejecutando en distintos puntos del litoral. Según indicaron fuentes de la Consellería de Medio Ambiente, solo con las actuaciones que se desarrollan en la zona de Muros-Noia se lograrán erradicar otros 27 puntos de emisiones de aguas residuales en los próximos meses, lo que elevará a 55 los vertidos eliminados en esta ría, la mayoría de carácter municipal. En el cómputo total, la cifra alcanzará los 81.
En este sentido, esta misma semana se anunció que el saneamiento de Noia, esa obra que volvió locos a los vecinos por los constantes cortes de tráfico y cambios circulatorios, entrará en servicio en los próximos meses, atajando 16 emisiones directas a la ría.
En proyecto
También está previsto solucionar a lo largo de este año los vertidos en la parroquia sonense de Baroña. La Xunta está a punto de adjudicar la construcción de una nueva depuradora en Abuín y la instalación de colectores generales por un millón de euros, una obra que debería quedar rematada antes de que acabe este año. También en Muros se están llevando a cabo mejoras en el entorno del arenal de Virxe do Camiño para enmendar un punto en el que las emisiones son el pan nuestro de cada día.
En lo que respecta a la ría de Arousa, la actuación más importante que está en marcha en estos momentos es la depuradora de Corrubedo, que la Xunta prevé poner en funcionamiento también este año. De hecho, la consellería fija en los meses de mayo o junio su puesta en marcha en fase de pruebas. Por su parte, la obra de la EDAR de Ribeira, en la que se invertirán más de veinte millones de euros, se adjudicará en un par de meses para dar inicio a los trabajos este verano.
En cuanto a los puntos negros de contaminación que ya están solventados, se reparten prácticamente a partes iguales entre las rías de Arousa y Muros-Noia. Las aguas arousanas soportan 26 emisiones menos que hace cuatro años, y en Muros-Noia la cifra de vertidos eliminados en este tiempo es de 27, uno menos de los que está previsto solventar con las actuaciones que se están ejecutando.