El aumento de la producción láctea en el territorio barbanzano cobra todavía más relevancia si se tiene en cuenta que ha seguido una línea inversamente proporcional a la del número de establos en activo. Así, mientras el volumen de leche producida ha ido creciendo paulatinamente pasando de los 65 millones de hace una década a los más de 90 actuales, el número de productores ha caído desde los 2.038 que había censados en el 2004 hasta los 402 actuales. Detrás de este recorte de más del 80% se encuentran razones como el incremento sistemático de los costes de producción, unido a una nula evolución en el alza de los precios de la leche, y, sobre todo, las limitaciones que supuso la cuota láctea para que muchas explotaciones pudiesen aumentar su dimensionamiento y, por tanto, ser más competitivas.