Ni siquiera la intensa lluvia que durante las últimas jornadas cayó en Barbanza empañó el Samaín más exitoso de los últimos años. Casi todos los centros educativos y un nutrido grupo de asociaciones celebraron esta edición de la tradicional fiesta celta. La asociación A Redonda Vella pondrá esta misma tarde el broche de oro al intenso y largo fin de semana con un baile infantil. Pero los pequeños de Castiñeiras ya engalanaron ayer la casa de cultura de la parroquia. Primero, en el marco de la clase de pintura a la que asisten cada sábado, realizaron un mural y luego, con la ayuda de la presidenta de la entidad, Juana Crugeiras, y sus colaboradoras, decoraron terroríficas calabazas.
Pero, aprovechando la coincidencia del puente, el Samaín ya empezó a celebrarse en la comarca a golpe de miércoles, último día lectivo de la semana. Esa fue la jornada que eligieron colegios como el de Louro para montar exposiciones de calabazas u organizar fiestas de disfraces. El jueves, siguieron caldeando el ambiente entidades como Amicos. La asociación que preside Esther Vidal organizó un concurso de calabazas decoradas, para el que los usuarios de los distintos talleres contaron con la colaboración de sus familiares. Ni siquiera los más pequeños de la comarca quisieron perderse esta edición de la tradicional fiesta celta. En Porto do Son, de la mano de la Concellería de Servizos Sociais que coordina Javier Quiñoy, hubo fiesta especial en la ludoteca.