1 Hay pasiones irreprimibles y devociones inquebrantables, y una buena muestra de que esto es así es la romería del Loreto, que los vecinos de Porto do Son celebraron ayer con la misma intensidad que todos los años. La cita de cada septiembre es irrenunciable, así que volvieron a contarse por centenares las personas que aprovecharon el festivo local para reunirse con amigos y familiares en el campamento del Loreto y, de paso, disfrutar de la sardiñada de rigor. No quiso perderse la celebración -faltaría más- el alcalde, Luis Oujo, que reconoció que el temor a que el mal tiempo les aguase la fiesta se tornó en satisfacción: «A romaría está sendo un éxito». Parte de culpa la tiene el hecho de que, por una vez, el refranero popular falló y no se cumplió el dicho de que «se non chove nas festas de Noia, chove nas do Son». A última hora de la tarde el ambiente era excepcional y los romeros aprovecharon hasta el postrero rayo de sol antes de continuar con la celebración en la villa sonense.
También en Cespón
2 Otro lugar donde se mantienen fieles a la cita con el Loreto es en Boiro. La capilla situada en el lugar de Vilariño, en la parroquia de Cespón, volvió a reunir el domingo a los fieles devotos de esta virgen en la misa solemne que ofició Francisco Pena y la posterior procesión. Grupos de música tradicional, una orquesta y una discoteca móvil completaron el programa.