Mariscadores de Cabo exigen una buena gestión de las concesiones

Ana Gerpe Varela
A. Gerpe RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

CARMELA QUEIJEIRO

Decenas de profesionales realizaron una marcha hasta Boiro en la que pidieron la dimisión de los directivos y que Mar paralice los expedientes sancionadores

14 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Al grito de «queremos sementar, non botar gravilla» o «Carmelo, dimite, a xente non che admite», mariscadores de la cofradía de Cabo de Cruz protagonizaron ayer una marcha desde la localidad de O Castro que finalizó en la plaza del Concello de Boiro, donde una representante del colectivo leyó un manifiesto. Además de reclamar las dimisiones del patrón mayor y la vicepatrona del pósito, Carmelo Vidal y Ermitas Pérez, los profesionales exigieron una buena gestión de las concesiones marisqueras.

Reclaman «poder vivir dignamente do noso emprego» y afirman que, trabajando adecuadamente las playas, podrían crearse puestos de trabajo.

Lista de demandas

Por eso, piden a la Consellería do Mar que paralice los expedientes sancionadores tramitados por la cofradía, devuelva el permex a los dos profesionales expulsados, convoque elecciones y cuente con los socios del pósito «porque somos os que mellor coñecemos como traballar as praias de xeito produtivo. Ten que crear postos de traballo, non destruílos».

Una profesional con treinta años de experiencia señaló que en el último lustro solo se han realizado tres siembras, cuando lo normal sería efectuar cuatro o cinco al año. Otra socia indicó que en la playa de Xión hay unos veinte centímetros de argazo y que la zona marisquera de As Redondas «está podre».

En su manifiesto, los mariscadores reclamaron a la conselleira Rosa Quintana que «non faga oídos xordos aos nosos dereitos». Además, afirmaron que los actuales dirigentes de la cofradía la están llevando a la ruina. Entre las numerosas pancartas que portaban las decenas de manifestantes figuraban algunas alusivas al aspecto económico, como «fartámonos de sumar e as contas non dan» y otras relativas al conflicto que se vive en el seno de la entidad: «Por non querer achantar, estannos a sancionar».

Una de las participantes en la marcha precisó que en los últimos diez años se han perdido 150 empleos directos en la cofradía y manifestó que con una adecuada gestión de las concesiones podrían llegar a generarse unos 300 empleos.

Al término de la movilización, las asistentes, muchas de las cuales tenían que ir a vigilar, expresaron su satisfacción por el elevado número de socios que secundaron la protesta y dieron las gracias a la Policía Local y la Guardia Civil.