Cerca de 350 afectados por las preferentes reclamaron el arbitraje en Boiro
BARBANZA
El jueves echó el cierre la oficina que el Instituto Galego de Consumo abrió en Boiro para que los afectados por las preferentes que quisiesen recurrir al arbitraje para intentar recuperar su dinero pudiesen presentasen sus reclamaciones. Después de un mes en funcionamiento, en el que fue preciso abrir una nueva oficina de refuerzo en la sede de la patronal boirense, se tramitaron en ambas dependencias cerca de 350 expedientes.
La mayoría, más de 200, se registraron a través de la oficina abierta en los bajos de la casa consistorial boirense, que, al parecer, en los últimos días de agosto presentó una actividad frenética, registrando una media de 35 reclamaciones diarias de afectados por las participaciones preferentes. A estos datos hay que sumar más de una docena de solicitudes de arbitrajes que entraron directamente en el registro del Concello, sin pasar previamente por el servicio que habilitó Consumo.
Tampoco la oficina de atención a los afectados puesta en marcha de la sede de la Asociación Boirense de Empresarios (ABE) le va a la zaga, ya que, en apenas dos semanas, tramitó 132 expedientes.
Seguirá funcionando
Aunque los espacios habilitados por la Xunta en los ayuntamientos han echado el cierre, la vía del arbitraje sigue abierta. En este sentido, el presidente de la patronal indicó que tanto el personal de la ABE como el de la FEB -ambas entidades pusieron en marcha el servicio de forma conjunta- que durante los últimos días han atendido a los vecinos interesados en presentar reclamaciones seguirán haciéndolo, y que los damnificados también pueden acudir a las oficinas de consumo.
En los últimos días, se tramitaron en la oficina del Concello 35 casos diarios
35
Expedientes diarios