Bienvenidos los cambios en la DP-1105,

José Romero

BARBANZA

En estos días sigue cogiendo fuerza la posible mejora de la DP-1105 -la carretera que une los ayuntamientos de Boiro y Noia-, una actuación muy necesaria y demandada por los usuarios de la vía, los vecinos, las asociaciones de empresarios de la zona y por los políticos locales. Por todo esto, recibimos esta noticia con alegría, ya que la inversión de fondos públicos para modernizar cualquier aspecto de la vida cotidiana en nuestra comarca es siempre una buena noticia, y más cuando la inversión supone la adecuación de una carretera que se define como una arteria de comunicación fundamental para la articulación de las relaciones comerciales y empresariales entre las dos comarcas que une, algo que en la actual coyuntura económica es fundamental para la economía de la zona.

Pero también es cierto que todas las actuaciones en la DP-1105 han estado acompañadas de polémica, con obras que se eternizan en el tiempo, otras que nunca se terminan o perpetúan como parte del paisaje con la señalización. Se trata de situaciones de extrema peligrosidad que no terminan de ser corregidas, ya que los desprendimientos en una parte del trazado siguen siendo noticia.

Por lo tanto, si bien recibimos con alegría estas noticias de las posibles obras en el vial, también lo hacemos esperanzados de que en esta ocasión la DP-1105 al fin vea llegar la implementación de una actuación integral -con una correcta asignación de recursos- que logre mejorar su trazado. Por eso, es necesario tomar todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de sus usuarios y colocar este vial en el lugar que le corresponde como arteria de comunicación que logre vertebrar un eje de unión entre las dos comarcas y sus principales poblaciones, para optimizar las relaciones comerciales existentes y aprovechar aquellas todavía por explotar, factor de especial relevancia para el futuro económico de nuestra comarca.

En resumen, la actuación en el vial que une Boiro con Noia es una excelente noticia que cuando se oficialice esperamos que logre terminar con los problemas de los que adolece la citada carretera sin caer de nuevo en los errores del pasado y que nos permita, tanto a los empresarios de la zona como a los vecinos -así como a todos sus potenciales usuarios-, sacarle el máximo beneficio.

Además, mantenemos la esperanza de que se continúe invirtiendo en infraestructura viaria y se realicen las actuaciones necesarias en la carretera que une la Autovía del Barbanza (AG-11) con la AP-9 a través de Catoira, mejorando la conexión de nuestra comarca con el sur de Galicia para terminar de convertir a nuestro territorio en un punto estratégico de conexión que nos permita aprovechar su privilegiada situación geográfica y estratégica, dejando atrás los problemas de comunicación que tradicionalmente han existido.