En el caso un bloque de Muros, ya se adjudicó el proyecto de demolición
18 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Algo más de un centenar de propietarios de viviendas de la comarca corren el riesgo de ver sus pisos convertidos en escombros si fracasan los intentos de legalización de sus inmuebles, condenados al derribo por orden judicial. Se trata de cuatro construcciones ubicadas en los municipios de Boiro, Noia, Rianxo y Muros, cuyas licencias y proyectos llevan años recorriendo los juzgados.
En todos los casos, los titulares aseguran que nadie les informó de lo que sucedía cuando adquirieron las viviendas. La portavoz de un grupo de afectados del edificio Fin de Siglo de Noia explica: «Estamos no aire. O que pedimos son danos e prexuizos porque nos venderon o piso pese a que o Concello sabía que había unha denuncia».
Esta mujer, junto a otros seis de los 33 vecinos que tiene el bloque, contrató a un abogado y prevén que en dos semanas haya una sentencia sobre sus reclamaciones.
Sanción económica
Donde han comenzado a darse pasos para la ejecución del fallo judicial es en Muros. El tribunal impuso a la alcaldía una multa de 1.200 euros por no haber acometido ya la demolición del edificio Sertaches de Esteiro y el ejecutivo acaba de adjudicar a un arquitecto la realización del proyecto de derribo. En este caso, la parte afectada es el ático, aunque la resolución del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia también indica que la construcción no se ajusta a la licencia concedida en su día.
La alcaldesa, Caridad González, se muestra contundente: «Lo voy a tirar porque el siguiente paso del tribunal será mi inhabilitación».
Otro inmueble en la cuerda floja está en la zona rianxeira de Carbaxales. El edificio no se adecúa al proyecto constructivo y, además, se levantó en una parcela calificada como suelo no consolidado. Desde el ejecutivo se indica que se denegó la concesión del permiso de primera ocupación porque los informes de los técnicos eran desfavorables. Aunque hay dos sentencias, el teniente de alcalde, Carlos Gey, explica que se presentaron recursos y se está a la espera de la resolución.
También con la angustia de ver su propiedad amenazada viven quienes compraron en el bloque O Breiro de Boiro. En la actualidad, el Concello trabaja para conseguir su legalización y, de esta forma, evitar que un buen número de familias se queden sin hogar.
La totalidad de estos procesos se iniciaron a instancias de denuncias vecinales.