En mi memoria

María González

BARBANZA

02 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Los últimos veinte años de mi vida han estado dedicados a la Asociación Antidroga Renacer. Asumí la presidencia en 1995 y para mí fue un gran reto. Por mi profesión de matrona he asistido en muchísimas ocasiones al nacimiento de nuevas vidas. Es y ha sido una experiencia única e irrepetible.

Parte de mis inquietudes giraron siempre en torno a los problemas de salud. En especial a aquellos que afectan a las generaciones más jóvenes, de por si arriesgadas e inmaduras. El desconocimiento del sida estaba causando estragos en la vida de muchas familias y el consumo de drogas era muy elevado. De ahí que consideráramos prioritario aunar esfuerzos a nivel asistencial con el servicio de drogodependencias municipal. Así se puso en marcha el programa de asistencia VIH, con una subvención concedida por el Programa Nacional sobre Drogas.

Hoy nuestros programas preventivos se mantienen y desarrollan en los institutos, escuelas, familias y comunidades. El sida ya no es una enfermedad mortal, pero... Todavía se producen cada año entre 3.500 y 4.000 nuevos casos de infección por VIH. Cincuenta mil españoles ignoran que son seropositivos. Hoy, 30 años después de haberse descubierto el virus, el 60% de los casos se diagnostican tarde. El riesgo de contagio en las mujeres es el doble que en los hombres. La importancia de la prevención sigue siendo vital y nuestra ayuda continúa.

Ahora, cuando la ciencia ha conseguido que la enfermedad no sea una condena de muerte, mirando hacia atrás recuerdo tantas y tantas movidas para mantener el programa. Nos quedan en el recuerdo las personas que se han ido, y la memoria de su dignidad y respeto por su enfermedad. En 30 años las cosas han cambiado mucho. El 1 de diciembre, Día Mundial del Sida, nuestras profesionales han desarrollado su labor informativa y preventiva, como siempre.