Por fin, los aficionados del Unión pudieron presenciar la primera victoria del equipo en casa. Y además, los de Moncho Roldeiro ofrecieron todo un recital de fútbol durante más de sesenta minutos. Aunque la situación en la tabla clasificatoria todavía no es como para tirar cohetes, los rianxeiros ya empiezan a ver el final del túnel y ocupan el puesto 18 con nueve puntos, los mismos que el Soneira y el Ribadeo.
La victoria dejó una sensación de alivio. El conjunto barbanzano estaba haciendo buenos partidos, pero los resultados no acompañaban. Tras el 4-0 al Grixoa, el preparador local está convencido de que el Unión saldrá hacia arriba.
Moncho Roldeiro indicó que estaban más que satisfechos por el resultado, por el juego y, en especial, por los goles, pues «era unha materia que tiñamos pendente». Y no le falta razón al técnico. En ocho jornadas de liga, el Unión solo había marcado cinco tantos, mientras que el domingo perforó la meta contraria en cuatro ocasiones.
Punto de inflexión
El único lunar negro del choque fue que para la próxima jornada, en la que el Unión visitará al Mugardos, los de Asados no podrán contar con Luis y Fran, ambos sancionados.
Tanto los técnicos como el plantel están convencidos de que el partido del domingo será un punto de inflexión, pues, tras la goleada, están seguros de que van a coger la confianza necesaria para desplegar el juego que la temporada pasada les llevó a Preferente. Ahora solo falta refrendar el buen estado de forma la próxima semana.