Una boirense lucha para que su hija reciba tratamiento en Alemania

La pequeña, que tiene un año de edad, nació sin sacro y no puede caminar


Ribeira / La Voz

Desesperación es la palabra más adecuada para definir el estado de ánimo de María Jesús Santos García, una vecina de Boiro que hace un año vio como la felicidad por el nacimiento de su hija se veía empañada por una dolencia muy poco frecuente. La pequeña nació con un pie ladeado y el otro completamente doblado como consecuencia de la agenesia de sacro que padece. Es decir, que la niña carece de sacro, una malformación para la que, por ahora, no le dan solución en el hospital Clínico pero que, al parecer, sí tiene tratamiento en una clínica alemana. De ahí que su familia haya iniciado una lucha sin cuartel para conseguir que el Sergas traslade su caso al país germano.

Sin embargo, esto no está resultando nada fácil y, tras una primera consulta en Alemania, en la que les indicaron la necesidad de iniciar el tratamiento cuanto antes, la madre comienza a desesperarse. «É necesario o informe do médico que a tratou para iniciar os trámites para o traslado pero non o quere firmar, dannos largas», explicaba María Jesús Santos.

Sin experiencias previas

El tratamiento es largo y costoso, de ahí que los padres de la pequeña no puedan asumir por su cuenta el tratamiento y soliciten el traslado del caso a Alemania. La niña ya recibió tratamiento en Santiago y lograron corregir, en parte, la posición de sus pies, pero, a punto de cumplir trece meses, no puede dar sus primeros pasos y, según la madre, en el Clínico no saben cómo proceder: «Dixéronnos que nunca viran un caso igual e non temos alternativa, en función da evolución da nena van facendo, pero en Alemaña dixéronnos que era urxente».

El procedimiento propuesto por la clínica germana consta de distintos pasos, y el primero consiste en corregir la posición de los pies con yeso, operar ambas extremidades y rehabilitación, un tratamiento de varios meses que requiere un desembolso de 15.000 euros.

Sin embargo, lo peor llegará después, ya que la pequeña tendría que someterse a operaciones durante años para implantarle prótesis en la espalda para corregir el problema.

Con todo, sus padres están dispuestos a dejar su vida aquí para que su hija pueda llegar a caminar y, para conseguirlo, no dudarán en llamar a todas las puertas posibles: «Non sabes a onde ir nin a que portas chamar... Incluso pensamos en facer unha campaña para captar fondos, reunir os 15.000 euros e logo, xa en Alemaña, buscar traballo para pagar o tratamento».

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