La matriculación de coches en la comarca acumula otra caída

El parque global de turismos ha bajado en el último año en los municipios de Carnota, Lousame, Mazaricos, Outes y Porto do Son


ribeira / La voz

El sector automovilístico no levanta cabeza a nivel estatal, donde se acumulan ya trece meses de caídas consecutivas, y la comarca no es ajena a esta situación. Los últimos datos sobre matriculación de vehículos publicados por el Instituto Galego de Estatística, y que hacen referencia a julio, revelan un nuevo descenso. En media docena de concellos barbanzanos, las ventas de coches nuevos durante el pasado mes fueron inferiores a las registradas en el mismo período del año anterior. En concreto, los municipios en los que se registró un receso son Ribeira, Mazaricos, Lousame, Rianxo, Outes y A Pobra.

Casos curiosos son los de Boiro, Porto do Son y Muros, donde según los datos estadísticos oficiales, la puesta en circulación de vehículos nuevos durante julio no solo fue superior, sino que prácticamente duplicó a la contabilizada el mismo mes del 2010.

Elevado pesimismo

En cualquier caso, los profesionales del sector se muestran bastante pesimistas por la situación en la que se encuentra el sector y la mayoría de ellos reconocen tener pocas esperanzas de que exista una recuperación, al menos a corto plazo.

No solo se venden menos vehículos, sino que el parque de turismos, aunque ligeramente, comienza a descender. Hasta ahora la tónica era que fuese en aumento cada año, pero la tendencia parece haberse invertido.

Según los últimos datos oficiales de la Dirección General de Tráfico, entre abril del 2010 y el mismo mes del 2011, cinco ayuntamientos de la comarca han visto reducido el número de turismos registrados. Se trata de Carnota, Lousame, Mazaricos, Outes y Porto do Son. Según los datos de la DGT, en el área barbanzana están registrados unos 58.000 vehículos, lo que implica medio centenar menos que hace un año. Por el contrario, entre abril del 2009 y el mismo mes del 2010, el parque de turismos subió en la comarca en más de un centenar.

Todos los profesionales consultados coinciden en señalar que la situación económica motiva que las familias se lo piensen mucho antes de cambiar de automóvil.

Segunda mano

Por el contrario, un mercado en el que no se perciben las consecuencias negativas de la recesión económica es el de segunda mano. Los gerentes de concesionarios señalan que la gente que necesita comprarse un vehículo busca algo a precios muy bajos.

De igual manera, están en auge los kilómetro cero que, al parecer, eran turismos que, en época de bonanza, la gente rechazaba porque prefería adquirir un automóvil que pudiera estrenar. Otro efecto de la crisis es que se acude más al taller para hacer reparaciones.

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