Rapidez

La Voz

BARBANZA

Un enfermo grave no entiende de números ni de listas de espera. Lo único que quiere es que la sanidad pública le ofrezca un servicio de calidad en el menor tiempo posible. Cuando lo que está en juego es la vida,no debería haber demoras. Hay que seguir trabajando para ofrecer la mejor atención a los enfermos sin que estos se desesperen para acceder a una consulta o una operación.