Uno de los problemas a los que se enfrentan los ayuntamientos de la comarca es que ninguno de ellos ingresa lo suficiente para afrontar sus gastos corrientes. Los que más dinero reciben para hacer frente a prestaciones básicas, como es el caso de Boiro, cubren menos del 80%. De hecho, servicios elementales como la recogida de basura o el suministro de agua, por citar algunos, son deficitarios. Esta temporada, a raíz de la sequía, algunos gobiernos, como el noiés, se plantean hacer uso de sistemas de abastecimiento de agua potable que funcionan mediante bombeo, en lugar de los de gravedad. Esto encarece la llegada del líquido elemento a los domicilios. Sin embargo, en ningún caso este incremento del coste repercute en la factura que pagan los ciudadanos.