En el Fernández Varela se educa mediante la estimulación de los sentidos
06 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Ya decía Kant en su tiempo que la inteligencia la construye el propio individuo a través de la interacción que hace con el medio que le rodea. Esta máxima, en la que se asienta la filosofía del constructivismo, no solo se estudia en las teorías que también defendieron autores como Descartes, sino que tiene una clara aplicación en las aulas del colegio de educación infantil Fernández Varela de A Pobra.
Los cinco sentidos de los pequeños cobran aquí especial importancia, y es que en las clases no hay libros ni fichas para rellenar, solo pequeños rincones en los que se llevan a cabo actividades que motivan al niño en su aprendizaje.
Así, y mediante pequeños proyectos y talleres, las doce profesoras del centro desarrollan programas que despiertan la imaginación, curiosidad, creatividad y socialización de los alumnos. Los temas los eligen los propios escolares y los padres de estos, y en las últimas semanas giraron en torno al papel, la inteligencia emocional, el agua, la animación a la lectura, la informática o la cocina.
Es poco común observar en las escuelas como los niños aprenden naturaleza mediante la observación de obras de arte que se les proyectan en diapositivas. Que un pequeño de 3 años interiorice los rasgos que han hecho famosas las obras de Picasso es todo un orgullo para el colegio.
Para llevar a cabo esta y otras propuestas, en la organización de los talleres se emplean otros espacios diferentes a las aulas donde se mezclan grupos de niños de diferentes edades. Así conviven y los pequeños se contagian de la madurez y de las ansias por aprender de los «grandes» de 5 años.
La clave de esta enseñanza es respetar el ritmo del alumno a la hora de adquirir conocimientos, ya que no todos interiorizan y procesan los conceptos del mismo modo. «Os nenos necesitan ter interese, amosar curiosidade polos coñecementos e poder relacionar estas aprendizaxes coas súas vivencias, por iso levamos a cabo este modo de ensinanza. A nosa forma de traballo permítenos ademais abrir novas canles de comunicación coas familias, xa que os proxectos de traballo esixen unha implicación pola súa parte», señalan.
Las escuelas de Reggio Emilia
Hace dos años que en el Fernández Varela se inició un proyecto artístico en el que los niños trabajan en colaboración con un artista que les ofrece otra perspectiva para enfrentarse al arte. Esta propuesta está inspirada en las escuelas de la ciudad italiana de Reggio Emilia, ante el convencimiento de que el colegio debe desarrollar experiencias variadas.